A mí Buda me dijo que no creyéramos en la fe adulta

58 comentarios:

Javier dijo...

Padre Fortea,

¿pero cómo fue que ocurrió eso?. Si no entendí mal, Maritain, en Le Paysan de la Garonne, lo explica un poco como reacción a la alineación previa de la Iglesia con el Ancien Regime.
De todas maneras, que tantos sacerdotes, tantos teólogos, formados en el Tomismo, en el catecismo de San Pio X, de pronto se descubrieran de hecho panteístas, hinduístas, budhistas, ateos, relativistas, a la vez que protestaban que aún eran católicos, es un hecho sorprendente.

dijo...

Estimado Padre Fortea:

Que sucede que en la actualidad pareciera ser que los sacerdotes solo se enfocan en los meritos académicos, teológicos y filosóficos de pensar; tanto así que pareciera que la vocación a la contemplación y al misticismo, a lo sobrenatural del descubrir el amor de Dios ya no es lo importante.

Creo fielmente que debiese ser todo lo contrario... "Para ser el primero, seré el ultimo", “no vengo a ser servido sino a servir...”

Entiendo que los aspectos curriculares de los seminarios la parte intelectual es fundamental para no caer en herejías o pensamientos aislados de nuestra Fe. No obstante la parte espiritual esta francamente debilitándose cada vez mas... incluso creo que las faltas (fallas) de nuestra Iglesia Católica, tanto Sacerdotes, religiosos y laicos se debe gran parte a la falta de misticismo, contemplación y meditación.

No dudo que Dios nos incluso en mas de una oportunidad en la vida la Gracias de una buena "Noche oscura" para purgar nuestras almas y ver realmente quienes somos y que hacemos en este regalo que se llama vida.

Ojala Padre pueda desarrollar este pensamiento, incluso si mis pensamientos son equivocados.

Un abrazo. Que Dios lo bendiga.

Walter Hernandez dijo...

Padre Fortea,

Es cierto lo que dice que a veces se comete el error de encerrarse en pensamientos e ideas intelectuales descuidando por una parte lo esencial y que es lo que mueve a la iglesia de Dios. Lo espiritual debe ser siempre lo que nos mueva aunque no logremos explicarlo.

¡Saludos desde Honduras!

Bruce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AlbertoG dijo...

Bruce jajaja tu chiste me ha gustado, apoyo esa teoría intrínsica al mísmo, pero yo cambiaria la botella por una de ''Havana Club Exquisito''.

Que pena lo del Padre Amorth a todos nos llega la hora, en mis oraciones estará apartir de ya.

Una vez se acepta que el demonio exíste, se acepta a Dios, a nuestra Iglesia Católica, se acepta a Nuestra Señora siempre Virgen, y todo lo derivado.

La Iglesia es legado de Dios en manos de los hombres, y el hombre es débil.

El anónimo de Masiá, tanto que habla de el EGO y ponerse a trabajar con él, lo que le pasa es que se ha leído lo que se haya leído sobre Masiá, y como casualmente ha visto que Fortea ha escrito sobre él, ha tenido que venir con su EGO bien cargado a demostrar que se ha leido el libro, y así discute un poco...

AlbertoG dijo...

Tengo una pregunta por que en el Credo, se dice que Jesus murió y bajo a los infiernos, que pintaba él allí, acaso liberar almas ?

El Padre Fortea desde luego está muy ingenioso y hábil, debe estar pasandoselo muy bien.

Rocio dijo...

Padre: mi pobre mente no puede con conceptos tan complejos, creo que no soy filosofa... Pero creo en Cristo y se que El es la Verdad. Me basta...

Rocio

Paco: le aseguro, amiguito, que mis confesiones no son tan pintorescas ni tipo telenovela como las que usted se imagina... son de lo mas aburridas, pero eso si, cargadisimas de pecados y ni modo, no se va al medico a decirle que uno esta aliviadito, sino a decirle y quejarsele de lo enfermo que uno esta. Si usted, amiguito Paco, fuese sacerdote, diria al verme venir a confesion: "ay, otra vez esta vieja loca..."

Anónimo dijo...

Pues a mi me dijeron en un foro dirigido por un teólogo (que enseña en un Instituto en España) que mi fe era "infantil" tan sólo por decir que "para Dios nada es imposible" (citando al arcángel Gabriel en la visitación a la Virgen María). Después me di cuenta que "fe adulta" es cuestionar los dogmas de fe.... je.

que Dios lo bendiga, padre Fortea, siempre es un placer leerlo y citarlo en mi blog.

Beatriz

Yoyi dijo...

Desgraciadamente esos sacerdotes con ideas liberales muchas veces causan confusión y los laicos que somos fieles a la doctrina católica luego tenemos que estar defendiendo la postura oficial y viendo cómo arreglamos lo que dijo tal o cual sacerdote y luego a los que seguimos fielmente al magisterio nos tachan de locos

Bruce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hollhoper dijo...

Mmmmm, vamos a tner que hacer un post sobre el catecismo holandés.... fíjese vuestra reverencia, que a mí me gustó mucho aquel librito... lo haremos pues.

Paco dijo...

Examen a Fortea de su propio libro:

Hoy voy a examinar al Padre de su libro, Summa Daemoniaca, a ver qué sabe. Lo más seguro, es que le suspenda. Ahí va la pregunta:

"¿Cual es la quinta palabra del tercer párrafo de la página 123?"

Le he pillado, ¿verdad?

paco dijo...

Me gusta mucho la enjundiosa anécdota que ha contado de la Madre Teresa.Muchas gracias.

Paco dijo...

Bueno, acabo de cambiarle el pienso a los perros. El que tenían antes no me acababa de convencer. Era demasiado "completo" Cuando les traigo pienso nuevo a casa, lo pruebo antes, a ver cómo es. Lo cierto, es que estoy usando uno que me parece el mejor, y es el más barato. No os fiéis de lo de los precios. Mejor probarlo. Cada vez que van a comer los míos, les pongo 1/3 de arroz, 1/3 de carne de lata y 1/3 de pienso.

A la perra la tengo de mes, y no os cuento. El perro está como loco, a pesar de estar castrado. Para qeu después digan que la castración de los violadores es buena. Y un cuerno.

No debería decirlo, pero lo digo. Cuando el perro está dando demasiado por saco con esto del período de Tula, le hago una pajita de vez en cuando para que se calme. Es grotesco, pero útil. Al menos evito que me fastidie el sillón -para impresionarla, empieza a intentar rayarlo con las patas-. Bueno, los perros son un mundo aparte. Lástima de no tener un cortijo...

Anónimo dijo...

Dijo el Padre José Antonio Fortea Cucurull:

Otra cosa interesante de observar es que cuando a un demonio se le ordena en el nombre de Jesús que responda a una pregunta, una de dos, o se calla o si responde dice la verdad. Desde luego, si se insiste en el nombre de Jesús acaba diciendo la verdad, porque a veces la primera respuesta puede ser cualquier cosa.

Sólo una vez por más que le di vueltas pensé que Zabulón me estaba engañando por más que insistí en mi orden, el hecho me dejó muy perplejo. En un momento dado invoqué a varios santos. En mi oración en voz alta le pedía a la madre Teresa de Calcuta y a José María Escrivá de Balaguer que nos ayudaran. Entonces aquella voz desagradable habló, cosa extraña, pues casi nunca decía nada salvo que se le obligara a hablar. Pero en esa ocasión dijo: "ella si que es una santa (la madre Teresa de Calcuta), él no (Josemaría Escrivá de Balaguer)". Yo le repliqué al momento diciéndole que estaba mintiendo. El demonio me dijo: "piensa lo que quieras, pero no es santo". Le dije que creía a la Iglesia, y si la Iglesia me decía que Josemaría Escrivá era santo, pues lo era, y punto. Y es más, quise comprobar el poder del nombre de Cristo y le ordené que dijera la verdad. Pero ante mi sorpresa, por más que se lo ordené se mantuvo en su afirmación sin ceder.

Aquello me dejó muy perplejo. Era la primera vez que sucedía. Hasta entonces el poder del nombre de Jesús siempre le había obligado a decir la verdad. Durante un día le di muchas vueltas y al día siguiente de forma repentina me vino a la mente la respuesta. Respuesta que me llenó de alegría, porque podía seguir confiando en el poder del nombre de Jesús. Y de admiración, porque nunca pensé que el demonio podía ser tan escurridizo, tan serpentino y astuto en un simple comentario hecho tan de paso. El demonio no había rectificado porque había dicho la verdad. Cuando dijo que la madre Teresa de Calcuta era una santa se refería a que había llevado una vida santa y ejemplar. Pero cuando dijo que Josemaría Escrivá no era santo, era verdad, pues todavía no había sido canonizado. Iba a ser canonizado la semana siguiente, pero todavía no estaba canonizado. El demonio había usado esa argucia semántica para sembrar la duda. La madre Teresa era santa de facto, Josemaría Escrivá no lo era de iure. Aunque Zabulón no era Satán, Padre de la mentira, si que era maestro del error y estaba dispuesto a usar en una frase un término en dos sentidos distintos, pero verdaderos, con tal de sembrar la desconfianza hacia la santidad hacia el, entonces, beato Josemaría y hacia el juicio de la Iglesia. Debo reconocer que su semilla diabólica, semilla que siembra la duda, hizo que desconfiara por un momento del juicio de la Iglesia, y por ende de la vida de aquel beato. Por un momento en aquella cripta bajo tierra, capilla iluminada por las velas; solos como estábamos (la madre, la posesa y yo), la siembra de la duda comenzó a echar sus malignas raíces en mi mente. No lo digo por quedar bien, pero no consentí en la duda. En cuanto vino a mi mente la advertencia del pecado que se me presentaba en aquel pensamiento, lo deseché.


(sigue)

Anónimo dijo...

del anterior

Pero la duda era tremenda, era la duda acerca del juicio de la Iglesia, acerca de la vida de un santo y, en definitiva, acerca de la bondad de una institución de la Santa Madre Iglesia. Yo había improvisado sin pensarlo aquella invocación al beato, y el demonio, había añadido aquel comentario al instante, al segundo. Él conocía el más allá, él nunca había salido victorioso al poder del nombre de Jesús. Por más que le hubiera abrasado tener que reconocer la verdad y confesarla, siempre se había visto obligado al final a hacerlo. Aquel comentario venenoso que había lanzado el demonio, hubiera sido muy destructivo si hubiera habido personas alrededor menos formadas. Pero al día siguiente, cuando me vino a la mente la solución, vi con claridad que la astucia del demonio se volvía en su contra. Pues si aquel ángel caído había tratado de denigrar la santidad del nombre de aquel beato, entonces era el mayor elogio que podía hacerle. La mayor alabanza de su santidad era precisamente esa, el haber buscado una argucia tan astuta, tan retorcida, para atacarle.

Meditar sobre aquello me recordaría que Zabulón era también un teólogo. Aquel ser que se retorcía, gritaba y aullaba, sabía más Teología que yo. Y en un segundo había formado una frase cuya primera parte era verdadera de hecho y cuya segunda parte era verdadera de Derecho. Según se interpretara aquella frase era cierta la visión tradicional de la Iglesia o por el contrario era cierta una visión según la cual los juicios de la sede de Pablo podían ser errados, sus santos pecadores, y sus instituciones malas. Además se me presentaba la sencillez y santidad de la Madre Teresa frente al juicio de la Sede Apostólica. No podía decirse más, en menos. Afortunadamente, una argucia del Maligno cuando es descubierta y expuesta a la luz reafirma más justo aquello que trata de negar. Y a veces la sombra de una gran duda puede ser tan nefasta como la rotundidad de una pequeña negación.

Aunque aquella frase fue una obra maestra del arte de la duda, fueron innumerables los momentos en que pude comprobar que aquella voz que hablaba por boca de la posesa en Teología nunca erraba. Por citar sólo un ejemplo, irrelevante por otra parte, en una ocasión la madre de la chica le hizo una pregunta a la posesa en medio de una sesión. No contestó. Entonces le dije: "repite lo que ha dicho tu madre". Al instante, sin dudarlo ni una fracción de segundo, aquella voz ronca y desagradable dijo: "yo no tengo madre". Era fácil cometer una equivocación así por mi parte, pero la voz nunca erró su respuesta durante meses.

Paco dijo...

Tengo unos perros que no me los merezco, de los buenos que son. La raza Spagnieul Breton me encanta.

Bruce dijo...

ALBERTO ESTO DICE EL CATECISMO:

ARTÍCULO 5
"JESUCRISTO DESCENDIO A LOS INFIERNOS,
AL TERCER DIA RESUCITO DE ENTRE LOS MUERTOS"

631 "Jesús bajó a las regiones inferiores de la tierra. Este que bajó es el mismo que subió" (Ef 4, 9-10). El Símbolo de los Apóstoles confiesa en un mismo artículo de fe el descenso de Cristo a los infiernos y su Resurrección de los muertos al tercer día, porque es en su Pascua donde, desde el fondo de la muerte, él hace brotar la vida:

Christus, Filius tuus,
qui, regressus ab inferis,
humano generi serenus illuxit,
et vivit et regnat in saecula saeculorum. Amen.
(Es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso por los siglos de los siglos.Amén).

Bruce dijo...

CRISTO DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS

632 Las frecuentes afirmaciones del Nuevo Testamento según las cuales Jesús "resucitó de entre los muertos" (Hch 3, 15; Rm 8, 11; 1 Co 15, 20) presuponen que, antes de la resurrección, permaneció en la morada de los muertos (cf. Hb 13, 20). Es el primer sentido que dio la predicación apostólica al descenso de Jesús a los infiernos; Jesús conoció la muerte como todos los hombres y se reunió con ellos en la morada de los muertos. Pero ha descendido como Salvador proclamando la buena nueva a los espíritus que estaban allí detenidos (cf. 1 P 3,18-19).

633 La Escritura llama infiernos, sheol, o hades (cf. Flp 2, 10; Hch 2, 24; Ap 1, 18; Ef 4, 9) a la morada de los muertos donde bajó Cristo después de muerto, porque los que se encontraban allí estaban privados de la visión de Dios (cf. Sal 6, 6; 88, 11-13). Tal era, en efecto, a la espera del Redentor, el estado de todos los muertos, malos o justos (cf. Sal 89, 49;1 S 28, 19; Ez 32, 17-32), lo que no quiere decir que su suerte sea idéntica como lo enseña Jesús en la parábola del pobre Lázaro recibido en el "seno de Abraham" (cf. Lc 16, 22-26). "Son precisamente estas almas santas, que esperaban a su Libertador en el seno de Abraham, a las que Jesucristo liberó cuando descendió a los infiernos" (Catech. R. 1, 6, 3). Jesús no bajó a los infiernos para liberar allí a los condenados (cf. Cc. de Roma del año 745; DS 587) ni para destruir el infierno de la condenación (cf. DS 1011; 1077) sino para liberar a los justos que le habían precedido (cf. Cc de Toledo IV en el año 625; DS 485; cf. también Mt 27, 52-53).

634 "Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva ..." (1 P 4, 6). El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anuncio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención.

635 Cristo, por tanto, bajó a la profundidad de la muerte (cf. Mt 12, 40; Rm 10, 7; Ef 4, 9) para "que los muertos oigan la voz del Hijo de Dios y los que la oigan vivan" (Jn 5, 25). Jesús, "el Príncipe de la vida" (Hch 3, 15) aniquiló "mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo y libertó a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud "(Hb 2, 14-15). En adelante, Cristo resucitado "tiene las llaves de la muerte y del Hades" (Ap 1, 18) y "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos" (Flp 2, 10).

Bruce dijo...

Un gran silencio reina hoy en la tierra, un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio porque el Rey duerme. La tierra ha temblado y se ha calmado porque Dios se ha dormido en la carne y ha ido a despertar a los que dormían desde hacía siglos ... Va a buscar a Adán, nuestro primer Padre, la oveja perdida. Quiere ir a visitar a todos los que se encuentran en las tinieblas y a la sombra de la muerte. Va para liberar de sus dolores a Adán encadenado y a Eva, cautiva con él, El que es al mismo tiempo su Dios y su Hijo...'Yo soy tu Dios y por tu causa he sido hecho tu Hijo. Levántate, tú que dormías porque no te he creado para que permanezcas aquí encadenado en el infierno. Levántate de entre los muertos, yo soy la vida de los muertos (Antigua homilía para el Sábado Santo).

Resumen

636 En la expresión "Jesús descendió a los infiernos", el símbolo confiesa que Jesús murió realmente, y que, por su muerte en favor nuestro, ha vencido a la muerte y al Diablo "Señor de la muerte" (Hb 2, 14).

637 Cristo muerto, en su alma unida a su persona divina, descendió a la morada de los muertos. Abrió las puertas del cielo a los justos que le habían precedido.

Bruce dijo...

AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS

638 "Os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch 13, 32-33). La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz:

Cristo resucitó de entre los muertos.
Con su muerte venció a la muerte.
A los muertos ha dado la vida.
-----------------------------------
ESPERO QUE TE HAYA SIDO ÚTIL ALBERTO. CÓMPRATE UN CATECISMO COMO YA TE DIJE, AHÍ LO TIENES TODO.

Paco dijo...

Digo, las perrillas me traen la ruina. Con lo bien que me lo pasaba con Tais viendo películas y dándole cacahuetes. Pues nada, que Tula me lo tiene secuestrado cuando le da por esto del proceso natural femenino. Ahora, ¿con quien me voy a tomar las papas fritas Casa Paco y lo cacahuetes virginias, mientras veo House o Cuarto Milenio? Mi perro me ha abandonado por un tiempo. Me han quitado el compañero de faenas televisivas. Tan sólo quiere comer y realizar danzas amorosas.

Las perrillas, las perrillas, que traen la ruina a casa...

Aún así, no la castro. Me parece muy cruel.

Paco dijo...

Resulta duro que un compañero de faenas, al que le das de comer de todo, te abandone por una perrilla.

Paco dijo...

Bueno, hoy toca un poco de siesta.

Tan sólo dediros que los hombres que gustamos del tinto y las jotas, por decir algo, somos buena gente. En cuanto a la bebida blanca como el whisky y la ginebra, se las dejo a los anglos, jutos y sajones. Hala, que se la tomen ellos, que yo me quedo con el aguardinete de orujo gallego, o con la queimada, que le pega tres mil patadas a lo anterior. Mi sueño de hoy, hacer una buena queimada en una cueva, con una simulación de aquellarre al estilo goyesco, bailes, cantes y demás representaciones. Resultaría interesante, ¿por qué no? Y si fuese en la de Altamira, mi felicidad sería suma. No me censuréis por tener unas aspiraciones tan simples. Me conformo con poco.

Lo ciero, es que una representación teatral en uno de estos lugares, con el claro oscuro y un poquito de queimada, sería algo bárbaramente sublime. Una simulación de saturnal de vez en cuando, también es buena para la salud.

Bruce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raul dijo...

Muchas veces me pasa que mientras mas Teologia y diferentes corrientes ideologicas estudio, en el subconsciente me genero una teoria o una serie de hipotesis de todas estas corrientes. El problema es cuando no pongo mis estudios o lecturas en oracion la soberbia me gana y comento esto con otros. Lo unico que hago es confundir a los demas. Siempre debe de haber en mi un balance entre el alcanzar conocimientos teológicos y filosóficos de pensar y en la contemplación y el misticismo, en lo sobrenatural del descubrir el amor de Dios. Tenia un maestro en el bachillerato que decia que muchas veces es mejor no indagar en todas las teorias modernas pues por ahi entra la duda. Mejor asi, quedarnos con lo basico. Pero soy muy curioso, siempre necesito saber mas y mas!!!! Atte. Raul desde Mexicali Mexico

Rocio dijo...

Paco: a veces me parece que usted habla en otro idioma... mejor no entender.

Rocio

Rocio dijo...

Remedio para la tristeza de tu vida: leer el libro de Maria Valtorta, con las visiones de la vida de Jesus, asi, la vida del Mesias ilumina la tristeza de tu vida y la llena de alegria...

Nacimiento y vida oculta de María y Jesús.
61. Jesús agracia a los pobres después de exponer la parábola del caballo amado por el rey.
4 de noviembre de 1944.

Jesús se ha subido a un montón de cestos y corderías a la entrada del huerto de la casa de la suegra de Pedro. El huerto está abarrotado de gente, y además hay más gente en la orilla guijarrosa del lago, parte sentada en el suelo, parte en las barcas sacadas a tierra. Da la impresión de que esté hablando ya desde hace algo de tiempo, porque el discurso está empezado.

Yo oigo:
«...Seguro que muchas veces en vuestro corazón habréis pensado así, pero no es así. El Señor no se
ha mostrado falto de benignidad para con su pueblo, a pesar de que éste le haya sido infiel miles y
miles de veces.
Escuchad esta parábola. Os ayudará a entender.
Un rey tenía muchos y muy espléndidos caballos en sus caballerizas, pero a uno de ellos le estimaba especialmente. Le había soñado aún antes de tenerle. Una vez conseguido, le había puesto en un lugar de delicias, adonde iba con el ojo y con el corazón, mimando a ese predilecto suyo, soñando con hacer de él la maravilla de su reino. Y cuando el caballo, rebelándose a las órdenes, había desobedecido y había huido yendo a otro dueño, aun con dolor y rigor, el rey había prometido al rebelde perdón después del castigo. Y, fiel a esto, incluso desde lejos cuidaba de su predilecto con solicitud, mandándole dones y guardianes que le mantuvieran su recuerdo en el corazón.

Pero el caballo, aunque sufriera por su destierro, no era constante, como lo era el rey, en amar y en desear el perdón completo: a veces era bueno, a veces malo, y lo bueno no superaba a lo malo; es más, sucedía lo contrario. No obstante, el rey tenía paciencia y con reprensiones y caricias trataba de hacer de su más estimado caballo un dócil amigo. Cuanto más pasaba el tiempo, más reacio se volvía el animal. Deseaba vivamente a su rey, lloraba por el látigo de los otros dueños, pero no quería ser verdaderamente de su rey. No tenía la voluntad de serlo. Derrengado, angustiado, gimiendo, no decía: "Lo que soy es por culpa mía", sino que le echaba la culpa a su rey.

(Continuara)

Rocio dijo...

Éste, después de haber intentado todo, recurrió a su última prueba. "Hasta ahora - dijo - he mandado mensajeros y amigos. Ahora mandaré a mi propio hijo. Él tiene mi mismo corazón y hablará con mi
mismo amor y tendrá para con él caricias y dones como los míos, es más, aún más dulces, porque
mi hijo es yo mismo pero sublimado por el amor". Y mandó al hijo.
Ésta es la parábola.

Ahora decid: ¿os parece que ese rey quería a su animal preferido?».
La gente dice a una voz: «Infinitamente le quería».
«¿Podía el animal quejarse de su rey por todo el mal que había sufrido por haberle dejado?».
«No, no podía» responde la multitud.
«Responded también a esto: ese caballo cómo os parece que habrá acogido al hijo de su rey, que
venía para rescatarle, curarle y llevarle de nuevo al lugar de delicias?».
«Con alegría, es natural, con gratitud y afecto».
«Y si el hijo del rey le ha referido al caballo: "Yo he venido para esto y esto, pero tú ahora debes ser
bueno, obediente, lleno de buena voluntad, fiel a mí", ¿qué decís que habrá respondido el caballo?».
«¡Eso ni se pregunta! Habrá contestado - ahora que sabía lo que le costaba estar segregado del reino - que quería ser como decía el hijo del rey».

«Entonces, según vosotros, ¿cuál era el deber de ese caballo?».
«Ser aun más bueno de lo que se le podía, más afectuoso, más dócíl, para que le fuera perdonado el
mal pasado, por gratitud por el bien recibido».
«¿Y si no hubiera actuado así?».
«Merecería la muerte, porque sería peor que una fiera salvaje».
«Amigos, habéis juzgado bien. Comportaos vosotros como querríais que hubiera actuado ese
caballo. Vosotros, hombres, criaturas predilectas del Rey de los Cielos, Dios, Padre mío y vuestro; vosotros, a quienes, después de los Profetas, Dios envía a su propio Hijo, sed, ¡oh! sed - os lo pido por lo que más queráis, por vuestro bien, y porque os amo como sólo un Dios puede amar, ese Dios que está en mí para obrar el milagro de la Redención -, sed al menos como juzgáis que debe ser ese animal. ¡Ay de quien se rebaja a sí mismo, hombre, a un grado inferior al animal! Si podía haber disculpa todavía para aquellos que hasta el momento presente pecaban - porque demasiado tiempo y demasiado polvo del mundo han transcurrido desde que la Ley fue dada, y sobre ésta el polvo se ha posado -, ahora ya no.

Yo he venido para traeros de nuevo la palabra de Dios. El Hijo del hombre está entre los hombres para llevarlos de nuevo a Dios. Seguidme. Yo soy el Camino, la Verdad, la Vida».

El murmullo de costumbre entre la multitud...

(Continuara)

Rocio dijo...

Jesús les ordena a los discípulos: «Haced que los pobres pasen hacía adelante. Tengo para ellos una rica ofrenda de una persona que se encomienda a ellos para obtener perdón de Dios».
Pasan adelante tres viejecitos andrajosos, dos ciegos y un tullido, y luego una viuda con siete niños macilentos.
Jesús los mira fijamente uno por uno, sonríe a la viuda y especialmente a los huerfanitos, es más, le ordena a Juan: «Que a éstos se les ponga allí, en el huerto, quiero hablar con ellos», mas toma aspecto severo, con fuego en los ojos, cuando se presenta a Él un hombre entrado en años; pero no dice nada, por el momento.
Llama a Pedro y le pide la bolsa recibida poco antes y otra llena de monedas más pequeñas (varios
donativos recogidos entre las buenas personas). Vuelca todo sobre el banco que hay cerca del pozo. Cuenta y divide. Hace seis partes: una muy grande, toda de monedas de plata; cinco más pequeñas, con mucho bronce y sólo alguna moneda grande. Llama luego a los pobrecitos enfermos y pregunta: «¿No tenéis nada que decirme?».

Los ciegos callan, el tullido dice: «Que Aquel del que Tú vienes te proteja». Nada más. Jesús le pone en la mano sana el óbolo.
El hombre dice: «Dios te lo pague, pero yo de ti, más que esto, quisiera la curación».
«No la has pedido».
«Soy pobre, un gusano que los grandes pisotean, no podía imaginarme que tuvieras piedad de un mendigo».
«Yo soy la Piedad que se inclina hacia toda miseria que la llama. No rechazo a nadie. No pido más
que amor y fe para decir: "te escucho"».
«¡Oh!, ¡Señor mío! ¡Yo creo y te amo! ¡Sálvame entonces! ¡Cura a tu siervo!».
Jesús pone su mano sobre la encorvada espalda, la desliza como haciendo una caricia y dice:
«Quiero que quedes curado».
El hombre se endereza, ágil e íntegro, pronunciando infinitas bendiciones.

Jesús da el óbolo a los ciegos y espera un instante antes de permitirles que se marchen... después les deja que se vayan.
Llama a los viejos. Al primero le da una limosna, le anima y le ayuda a ponerse las monedas en el
cinturón. Se interesa, piadoso, de las desventuras del segundo, que le habla de la enfermedad de una hija: «¡Ella es lo único que tengo! Y ahora se me muere. ¿Qué será de mí? ¡Oh!, ¡si Tú vinieras! Ella no puede, no se tiene en pie. Querría... pero no puede. ¡Maestro, Señor, Jesús, piedad de nosotros!».
«¿Dónde estás, padre?».
«En Corazín. Pregunta por Isaac de Jonás, llamado "el Adulto". ¿Verdaderamente vendrás? ¿No te
olvidarás de mi desventura? ¿Y me curarás a mi hija?».
«¿Puedes creer que la puedo curar?».
«¡Oh, claro que lo creo!… Por eso te hablo de ella».
«Vete a casa, padre. Tu hija estará en la puerta para recibirte».

(Continuara)

Rocio dijo...

«Pero si está en cama y no puede levantarse desde hace tres... ¡Ah, comprendido! ¡Gracias, Rabbuní! ¡Benditos seáis Tú y quien te ha enviado! ¡Gloria a Dios y a su Mesías!». El anciano se va
llorando, renqueando, lo más rápido que puede; pero, ya casi fuera del huerto dice: «Maestro,
¿vendrás, de todas formas, a mi pobre casa? Isaac te espera para besarte los pies, lavártelos con el
llanto y ofrecerte el pan del amor. Ven, Jesús. Les hablaré de ti a los habitantes de mi ciudad».
«Iré. Vete en paz y sé feliz».

Se acerca el tercer anciano, que parece el más andrajoso. A Jesús sólo le queda el montón grande
de monedas. Grita: «Mujer, ven con tus pequeños». La mujer, joven, macilenta, se acerca bajando la cabeza. Parece una gallina triste entre su triste pollada.
«¿Desde cuándo eres viuda, mujer?».
«En la luna de Tisrí se cumplirán tres años».
«¿Cuántos años tienes?».
«Veintisiete».
«¿Son todos tus hijos?».
«Sí, Maestro, y... ya no tengo nada. Todo acabado... ¿Cómo puedo trabajar si ninguno me acepta, con todas estas criaturas?».
«Dios no abandona ni siquiera al gusano que ha creado. No te abandonará, mujer. ¿Dónde estás?».
«En el lago. A tres estadios fuera de Betsaida. Él me dijo que viniera... Mi marido murió en el lago; era pescador...». ("Él" es Andrés, que se pone colorado y desearía desaparecer de la vista).
«Has hecho bien, Andrés, en decir a esta mujer que viniera a mí».
Andrés se siente más seguro y susurra: «El hombre era mi amigo, era bueno; murió en la tempestad,
perdiendo también la barca».
«Ten, mujer. Esto te ayudará durante mucho tiempo, y luego saldrá otro sol sobre tu día. Sé buena, educa en la Ley a tus hijos y no te faltará la ayuda de Dios. Te bendigo a ti y a tus pequeños» y los acaricia uno a uno con gran piedad. La mujer se marcha con su tesoro apretado contra el corazón.

«¿Y a mí?». pregunta el último anciano.
Jesús le mira y calla.
«¿Nada para mí? ¡No eres justo! A ella le has dado seis veces más que a los demás, y a mí nada. ¡Ya... era mujer!».
Jesús le mira y calla.
«¡Mirad todos si hay justicia! Vengo desde lejos, porque me han dicho que aquí se da dinero, y
después, eso, veo que hay quien tiene demasiado y a mi nada. ¡Un pobre viejo que está enfermo! ¡Y
quiere que crean en Él!...».
«Anciano, ¿no te avergüenzas de mentir de ese modo? La muerte te pisa los talones y mientes y
tratas de robar a quien tiene hambre. ¿Por qué quieres robar a los hermanos el óbolo que Yo he
recibido para distribuirlo con justicia?».
«Pero si yo...».
«¡Calla! Habrías debido comprender por mi silencio y por mi acción que te había conocido, y seguir
mi ejemplo de silencio. ¿Por qué quieres que te ponga en evidencia?».

(Continuara)

Rocio dijo...

«Yo soy pobre».
«No. Eres un avaro y un ladrón. Vives para el dinero y para la usura».
«Jamás he prestado con usura. Dios me es testigo».
«¿Y no es usura de lo más cruel el robar a quien verdaderamente está necesitado? Vete.
Arrepiéntete. Para que Dios te perdone».
«Te juro...».
«¡Calla! ¡Te lo ordeno! Está escrito: "No jures lo falso". Si no alimentara un respeto hacia tu
canicie, te registraría y en el pecho encontraría la bolsa llena de oro: tu verdadero corazón. ¡Vete de aquí!».
Pero ya el viejo, desenmascarado, viéndose descubierto en su secreto, se marcha sin necesidad de la voz de trueno de Jesús.
La multitud le amenaza y vitupera, le insulta como ladrón.
«¡Callad! Si él ha actuado mal, no queráis también vosotros comportaros mal. Él comete una falta contra la sinceridad: es un deshonesto. Vosotros,insultándole, faltáis a la caridad. Al hermano que comete una falta no se le insulta. Cada uno tiene su pecado. Nadie es perfecto excepto Dios. He
tenido que avergonzarle porque nunca es lícito ser un ladrón y, sobre todo, si es con los pobres.
Pero sólo el Padre sabe lo que he sufrido por tener que hacerlo. También vosotros debéis sentir
dolor por ello, viendo que uno de Israel falta a la Ley, tratando de defraudar al pobre y a la viuda.
No seáis codiciosos. Sea el alma vuestro tesoro, no el dinero. No seáis perjuros. Sea vuestro
lenguaje puro y honesto, como también vuestras acciones. La vida no es eterna, la hora de la muerte
llega. Vivid de modo que en la hora de la muerte la paz pueda estar en vuestro espíritu, la paz de quien ha vivido como justo. Id a vuestras casas...».

«¡Ten piedad, Señor! Este hijo mío es mudo por un demonio que le maltrata».
«Y este hermano mío es como un animal inmundo, se revuelca en el fango y come excrementos. Un
espíritu maligno le mueve a hacer estas cosas, contra su voluntad hace cosas inmundas».
Jesús se dirige hacia estas personas que le están suplicando, alza los brazos y ordena: «Salid de
éstos. Dejad a Dios sus criaturas».
Entre chillidos y una gran confusión quedan curados los dos infelices. Las mujeres con las que iban se postran bendiciendo.
«Id a vuestras casas y tened sentimientos de gratitud hacia Dios. Paz a todos. Idos, pues».
La muchedumbre se marcha comentando los hechos. Los cuatro discípulos se arriman al Maestro.
«Amigos, en verdad os digo que en Israel se dan todos los pecados y los demonios han hecho
morada en él. Y no son sólo las posesiones diabólicas las que hacen que enmudezcan los labios, ni
son sólo ellas las que impulsan a vivir como brutos, comiendo asquerosidades; las más verdaderas y numerosas son las que hacen a los corazones mudos respecto a la honestidad y al amor y hacen de
ellos una sentina de vicios inmundos. ¡Oh, Padre mío!». Jesús, abatido, se sienta.
«¿Estás cansado, Maestro?».
«No cansado, Juan mío, sino desolado por el estado de los corazones y por la poca voluntad de
enmendarse. Yo he venido... pero el hombre... el hombre... ¡Oh, Padre mío!...».
«Maestro, yo te amo, todos nosotros te amamos...».
«Lo sé. ¡Pero sois tan pocos... y mi deseo de salvar es tan grande!».
Jesús le ha abrazado a Juan y tiene la cabeza sobre la del discípulo. Está triste. Pedro, Andrés, Santiago, en torno a Él, le miran con amor y tristeza.
Y la visión cesa así.

Anónimo I dijo...

El peor demonio es el ego, nuestras propias tendencias pecaminosas, ahí es donde tenemos que trabajar, y no andar endosándole responsabilidades a un pobre diablo.

Pero claro es tan "conveniente" para la Iglesia ver demonios en todos lados y verse a sí misma como la única "con el poder" de expulsarlos.

Así que dice: Si pecas es por culpa del demonio, recurre a la Iglesia que es la única que puede salvarte mediante toda clase de ¿"magias"?

Que gusto para la Iglesia tener gente débil y sugestionable para poder manipularla a su antojo metiéndole toda clase de miedos y así ganar más poder sobre las consciencias. MIEDO

Saludos

Anónimo dijo...

Sí, sí, claro, la mejor fe es la de escuchar todo lo que dice la Jerarquía Católica sin dudar un ápice, no leáis otras cosas que si no, todo se os viene encima. Luego vienen las dudas. No investiguéis, no penséis, que para eso está la Iglesia, el Papa, los cardenales y obispos, que con sus vidas han dado siempre ejemplo de la más alta sabiduría. No dudéis, que la mejor fe es la que no duda de la palabra del Papa y de sus obispos, que son los representantes genuinos y únicos de Dios en la tierra, y la obediencia a sus dictados es la virtud por excelencia. Con esa fe que no se cuestiona nada, y con esa obediencia ciega tened por seguro que al cielo vais a dar. Si, al cielo de los inocentes.

Magda dijo...

HOLAAA queridos amigos del Forty tanto tiempo sin leeros. Me alegra mucho comprobar que este blog va viento en popa y a toda vela como ya le he dicho a Guerrera en su casa. El Padre lo merecía.
La Madre Teresa siempre será un ejemplo en todo para nosotros, esa pequeñita nos enseña tantas cosas!
Abrazos y besos a repartir.

Vicente dijo...

Contesto aquí a Rocío: Mi tío sigue igual. De momento, no ha empeorado, pero tampoco, mejorado. No sé cómo va a terminar todo esto. Le han inducido el coma más profundo para dañar lo menos posible al cerebro.
Gracias por tu interés.

Vicente.

Javier dijo...

Paco,

este asunto de la cinofilia, ¿usted lo conversa en terapia?. Porque vea, es muy rico lo que está diciendo.

Vicente dijo...

"Así que dice: Si pecas es por culpa del demonio, recurre a la Iglesia que es la única que puede salvarte mediante toda clase de ¿"magias"?"

Para el carro. La Iglesia nunca ha dicho que si pecas es por culpa del demonio. Lo que dice es que el demonio lo que hace es tentar, pero la última responsabilidad es del que comete el pecado.
¿De qué "magias" estas hablando? Si es del exorcismo, tengo que decirte que el poseso no es pecador por estar poseso.
El perdón de los pecados se parece a un acto de magia como una fresa a un helicóptero.

Y ¿qué es eso de que la Iglesia manipula a la gente débil y sugestionable para poder manipular sus conciencias y bla, bla, bla...? Mira esa canción me la conozco desde hace muuuuchos años. A mi me parece que los que están manipulados son otros, que viven para el mundo y la satisfacción pasajera de los placeres mundanos.

También contesto al anónimo de la duda:
Mira, muchos católicos leemos de todo, nos cuestionamos muchas cosas y muchos hemos leído, estudiado o, por lo menos, tenido en consideración muchos autores ateos, incluso opuestos totalmente al cristianismo. Y lo hacemos con la intención de conocer el pensamiento ajeno, poder combatirlo, y asumir lo que pueda haber de positivo.
Por eso, un católico culto conoce mejor el pensamiento ateo que un ateo culto el pensamiento católico. Ya no te digo si el ateo es un mindundi: aquí, el desconocimiento de lo que es la Iglesia, la religión católica, sus dogmas, su teología, es abismal y luego pretende, con lo que saben de oídas, criticarnos.

Finalmente, para los dos anónimos:
No subestiméis a quienes consideráis tontos porque un listo que se haga el tonto puede dar sopas con ondas a un tonto que quiera pasarse de listo.

Bruce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vicente dijo...

¡Ah! Quisiera hablar de la confesión.
No creo que la confesión sea algo divertido para el sacerdote. Si no viene nadie a confesarse, tiene que estar dentro del confesionario a ver quién viene. Si no viene nadie, puede ser bastante aburrido esperar a no ser que esté haciendo algo ¿rezar por ejemplo?
Bien, ya viene alguien a confesarse.
- "Padre me acuso que le he dicho hijo de no se qué a un compañero de trabajo, que me he quedado con diez euros de los cincuenta que me ha dejado mi mujer para hacer la compra..."
- Ya llevo oyendo, más o menos, pecados de este estilo (piensa el sacerdote para sí: que si mentirijillas cobardes para "salvar el pellejo", que si alguien que pierde los estribos... ¡Señor, dame paciencia para soportar esta monotonía!

Viene otro:
- Padre me acuso que he masacrado a una familia entera, incluido el canario.
- ¡Atiza! ¡Qué susto! (el cura no dice nada, pero sigue en su fuero interno dándole al coco.)
- Nada, que no se me quita de la cabeza lo de este último penitente. Y no le he dado la absolución porque, arrepentido, muy arrepentido no lo veía. ¿Vendrá a por mí?

Bueno, ¿qué pasaría en el caso de que hubiera arrepentimiento y, por consiguiente, absolución?
Pues que habría un pecador perdonado (siempre que la confesión se halla hecho con todos los requisitos,) pero al sacerdote, como ser humano que es, seguro que le estará rondando por la cabeza la barbaridad que acaba de oír, y quién sabe si también otras.
Y no puede aliviarse con nadie hablando del asunto porque lo que se diga en el confesionario es totalmente secreto.
Y por eso que la confesión es secreta por parte del sacerdote, todo lo que se diga acerca de este sacramento como "instrumento de manipulación de conciencias" no es más que un bulo, un tópico anticlerical y anti eclesiástico, una leyenda negra y urbana, etc, etc, etc.

Javier dijo...

Vicente,

es loable, y lo digo muy en serio, tu paciencia para lidiar con los anónimos. Tu hobby debe de ser armar barcos en botellas, o algo así.
Pero quiero recordar, que si bien Cristo nos dió órdenes precisas de difundir su Palabra, en ningún lugar nos ordenó aguantar insultos, ni maltratos de incrédulos con pretensiones intelectuales.
Concretamente, en Mateo 10:7-15, Cristo dijo: "Y si no os reciben ni quieren escucharos, salid de la casa o del pueblo y sacudios el polvo de los pies. Os aseguro que en el día del juicio el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de la región de Sodoma y Gomorra."
Y el Evangelio no registra que cuando Pilatos le preguntó a Cristo "¿qué es la Verdad?", El se haya dignado responderle algo.(Jn 18:38)
Así que, como por suerte no hay Inquisición, y vivimos en libertad y democracia, y habiendo sido ya expuesto el mensaje de Cristo, al que no le gusta se puede ir tranquilo y seguir con lo suyo, y no tenemos el menor deber de estarle respondiendo a objeciones de palmaria mala leche, o fruto de la pereza mental.

Paco dijo...

Qué terapias ni terapias, Javier. Yo estoy más sano que una pera. No lo dudes. Qué cinofilia, nada. No te preocupes, que aún no le tejo ningún chaleco a mis perros.

Vicente dijo...

Javier,
Tienes razón. Yo, por mi parte,ya he dicho lo que tenía que decir. Si alguien no escucha, es su problema.
¡Ah! Sobre lo de armar barcos en botellas, pues resulta que soy un manazas, así que el único trabajo manual que se me da bien es la cocina y un poco la repostería: hacer flanes, helados, bizcochos y poco más.

Raul dijo...

Anonimo: para mi la mejor fe es la de escuchar todo lo que dice la Jerarquía Católica sin dudar un ápice(como mencionaste) y comprobarla verdad por mi mismo, usando la capacidad mia de investigar, leer, cuestionar y buscar respuestas.
Mientras mas investigo y aprendo de todas las teorias, corrientes, ideologias, cuestionamientos, suposiciones, existentes, mas me doy cuenta de que lo que dice la Jerarquía Católica es lo mas cercano a la verdad, es lo mas razonable e inteligente.
Solo compruebo que han idagado en los temas. Por ello estoy de acuerdo con Javier: "...no tengo el menor deber de estarles respondiendo a objeciones de palmaria mala leche, o fruto de la pereza mental" (aunque ya lo hice, cai en su juego!!!!).

Guerrera de la LUZ dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Javier. (Por cierto Javier, bienvenido!)

Este anónimo, que es el mismo de siempre, el obsesionado con el pseudoteólogo hereje_ habrá que ver si no es el mismo Masiá, porque no me entra en la cabeza ese ánimo a lo largo de meses y meses defendiéndole bajo trueno y bajo nieve_ lo único que hace es entrar aquí a acusarnos de insensateces y a exponer una y otra vez las mismas teorías sectarias.

¿Te hace mucha ilusión, anónimo, venir al blog del padre a decir siempre las mismas cosas? pues nada hijo nada, adelante.

Qué cruz.

Guerrera de la LUZ dijo...

Ahora, si piensas que vas a convencer a alguien lo llevas claro, mejor que dedicaras más tiempo a cosas más productivas. El veneno aquí se detecta a leguas.

Es lo que tiene la Luz de Cristo, que todo lo ilumina.

Guerrera de la LUZ dijo...

La verdad es que a este anónimo habría que decirle lo que la Madre Teresa con toda su sabiduría le dijo a ese sacerdote:

Gracias anónimo, no hace falta que vuelvas más.

Guerrera de la LUZ dijo...

Vicente, un consejo de hermana: cierra el blog ese que has creado del "pestilente vertedero de trolls". ¿Tienes afición, aparte de a los helados y bizcochos, a acumular basura?

No te lo tomes a mal, te lo digo con todo el cariño que sabes que te tengo, te lo prometo.

Rezo por tu tío.

Anónimo dijo...

No sabía que había un club de fans de Fortea en facebook. Me he apuntado ya :D.

Anónimo dijo...

Fortea, un saludo de tus compañeros de Alcalá

Cristóbal dijo...

Rocío, por favor sigue dándonos noticias sobre el padre Amorth, si las tienes. Mi esposa y su madre lo llegaron a conocer en Italia y lo recuerdan como a un gran hombre de fe y además como a un “simpaticone“ con un gran sentido del humor.

RICARDO dijo...

A quien le interese leer al tal Masiá que se vaya a buscarle, aquí a quien venimos a leer es a Fortea.
Saludos a todos.
Pater tiene usted muy buen aspecto en las fotos.

Paco dijo...

Encuesta del CIS:

Los que piensen que hablo más de la cuenta y me extiendo demasiado en el blog, marquen "1",

Que soy un narcisista de mierda "2"

Que soy buena gente, "3"

Que soy un ordinario, "4"

Que cambie de psiquiatra, "5"

Que deje en paz al perro, "6"

Hala chicos, opinad sin inhibiciones, que no me voy a ofender ni lo más mínimo.

Paco dijo...

Empiezo yo: "0"

Javier dijo...

Paco,

yo opino "7": que sos un personaje costumbrista (género Picaresca), que pone la necesaria nota de color.

Javier

Javier dijo...

Guerrera,

Gracias por la Bienvenida.

Un saludo desde Indias.

Javier

AlbertoG dijo...

Pues si Bruce, quien si no ibas a ser tu quien me respondiera y si te digo la verdad esperaba tu respuesta pues no podía ser mejor.

No pienses que he olvidado el catecísmo, pero entre idas y venidas a España se me pasa igual que ir a confesarme,cuando termine aquí y de nuevo vuelva allí, cojo fuerzas y lo hago todo de golpe y tirón.

Jesús al tercer dia bajo a los infiernos, como símbolo de igualdad con el hombre, para mostrar la Bienaventuranza desde los infiernos, para vencer a la muerte con la propia muerte (pues por un instante el demonio se vió ganador pues habian matado al hijo de Dios hecho hombre).

Para que todos inquemos la rodilla al escuchar el nombre del hijo de Dios desde de el abismo del infierno hasta el confín del infinito de los cielos.

No para destruirlo ni a liberar a los condenados si no para para liberar a los justos que le habían precedido.

El Credo y el Ave Maria son sin duda mis preferidas.

Gracias Bruce

venta de arena silicia (cuarsifera) dijo...

padre fortea un saludo desde medellin colombia. lo queremos mucho.