Sábado cine o la emoción de la infancia

11 comentarios:

Devoto de Garabandal dijo...

No sé si será verdad, pero lo que dijo ésta mujer, lo creo en un 100%:

http://www.pueblodemaria.com/mensajeurgente.htm

Claudia dijo...

Cada persona tiene su labor con Dios, y el estado de cada alma es el adecuado para la labor que se desempeña y se debe realizar de la mejor manera, si a usted le ha correspondido ser más parecido al cardenal Richelieu o el cardenal Somalo que a Santa Teresa del Niño Jesús, mucha buena acción deberá ocurrir con su proceder -como ha ocurrido con estos-, y de paso aprendemos quienes estamos cerca y crecemos en la Iglesia y en afianzarnos en la fe.

Anónimo dijo...

Cuanto más años pasan, más golpes se lleva uno y es muy difícil ver el mismo suceso con los mismos ojos. Las películas se ven contrastando con nuestra propia experiencia, cosa que de muy jóvenes no podíamos casi hacer.
Menos mal que aprendemos, porque si no, seríamos peleles en manos de los demás. Yo agradezco tener menos ingenuidad. Casi más me duele ver las malas intenciones que he llegado a ver. ¿Cómo después de recibir golpes y ver el mal, restablecer la confianza?. Espero que Dios la restablezca, pero dejándome perspicacia.
Un saludo Padre.

Gabriel dijo...

Gracias por tu explicación Claudia, yo ya pensaba que me tenía que hacer monje para conservar mi alma pura e inocente como la de un niño.
Claro que me he acordado de repente que el único medio a mi alcenze para que eso sea posible es el Sacramento de la Confesión.
Un día confesándome le dije al cura, "Padre, qué le voy a decir, pues que lo de siempre..." y él me respondío, "no hijo, cada vez que te confiesas, tus siguientes pecados son totalmente nuevos".
Sin palabras me quedé, lleno de agradecimiento, y de temor y temblor.
Para mi es lo único objetivo, lo demás, es cuestión de sensibilidades.

Pero incluso la gracia afecta también a la sensibilidad personal de cada uno.
Yo ahora me siento más niño que cuando tenía 15 años.
Mi monasterio es el mundo, supongo, pero en un "monasterio" así, la ascesis es mucho más meritoria a mi entender.

Carlos dijo...

José António o no se como llamarte, sabes, disculpa si mi diccion y ortografía es mala. Apenas le ando entendiendo a estas cosas de los post y del Blogg, no sabía a donde mas escribirte. Ya lei tres de tus libros y me han servido mucho, el de Summa Daemoniaca, Exorcística y tu biografía. ¿Sabes que me haz ayudado mucho a complementar mis conocimientos? ademas de aclarar muchas cosas muy similares que vivi a las de estar poseído (sospecho que si lo estuve). Terribles ataques de pánico, asfixia, alucinaciones, y un gran vacío. No tengo palabras para describirte lo que sentí. Yo creo que tenia a un chamuco (un demonio como dicen en mi país) metido. Fui al psiquiatra y no me funciono (de hecho empeoré). Te soy franco lo único que me a ayudado es Alcoholicos Anónimos (aunque no tengo un grán historial como alcoholico) sin embargo no lo pienso dejar nunca despues de vivir todo el terror que senti. Gracias a AA ya se me han quitado muchos problemas de salud física y todos los síntomas que te comentaba, y me ha dado fuerza y serenidad para mejorar mi calidad de vida física y espiritual.
¿Sabes algo? José te puedo decir que te quiero y no por fanatísmo o porque sea maricón porque que eso francamente no se me da, mas bien por que tus libros me abrieron muchas puertas espirituales. Para mi eres como mi Albert Einstein de los Chamucos jajaja mi heroe personal y te admiro mucho. Te platico que yo amo la ciencia (yo creo que es lo que esta mas cerca de Dios a través de la razón) y asociando los conocimientos de Carl Jung y de AA mas tu tratado estoy casi seguro que muchas enfermedades "mentales" también son poseciones (ojo no digo que todas).Me gustaría palticarte cosas muy dificiles que vivi con este "demonio" que hoy mata a mi tia , mató a mi madre y casi me lleva a mi también. Me gustaría conocer tu opinón ya que muchos casos que contaste son similares a lo que sucedió con mi madre y me sucedió gracias a Dios que lo paró a través de AA .

José que Dios te bendiga y solo te puedo decir que NO ESTAS SOLO.
¡¡Te mando un gran abrazo en este 2010!!
Tu joven y amigo Mexicano Carlos Elizondo.

Gabriel dijo...

Ojo al último post del día 11 de enero de 2010, de un Anónimo argentino.
Muy revelador, pero que muy revelador.

Lucía dijo...

La ingenuidad de la infancia nos produce nostalgia.La nostalgia de saber que lo que fué no será nunca jamás;de lo que se vivió y se sintió,ya no se volverá a sentir.Todo fluye,y la vida es como un río sin retorno,abocado a su desembocadura.
Me alegra,Padre,que piense y sienta lo que sentimos los demás.Eso nos hace más hermanos.

Paco dijo...

Bueno, eso de ser pequeñajo, es bueno a veces. También hay que decir que los niños son crueles. A veces pienso yo si no haría bien Herodes...

Gabriela de la t. dijo...

Cuando era niña quería ser mayor, ahora que soy mayor deseo regresar a la infancia, porque en verdad encuentras tantas cosas fantasticas o te sorprendes por cuanto ocurre sin hacerte tantos cuestionamientos o razonar tanto las cosas. Además, como no voy a desear regresar a la infancia cuando el mismo Jesus nos dice "dejar que los niños se acerquen a mi porque de ellos es el reino de los cielos"... entonces aunque hoy soy mayor considero que esa infancia corresponde a nuestra propia infancia espiritual donde no debemos soltarnos de la mano de nuestra Madre la Santisima Virgen y no debemos dejar de admirarnos de la Grandeza de Nuestro Padre Dios.

Agata Cristy dijo...

Hola,

Supongo que el padre Fortea cuando habla del cardenal Somalo se refiere al cardenal Eduardo Martínez Somalo (Baños de Río Tobía, La Rioja, 31 de marzo de 1927). Desde 1988 hasta 2007 fue Cardenal Camarlengo nombrado por Juan Pablo II.

Bruce dijo...

Pues yo no quiero ser niño otra vez, ni adolescente. Me parece muy bien mi edad, siempre me pareció bien tuviera la que tuviera. Y me da igual hacerme mayor.
Los que nos debe importar de verdad es ser felices, no la edad y como cristianos tenemos la suerte de que sabemos por donde se va a la felicidad verdadera.
Las otras "felicidades" no me importan.

Jesús=Felicidad