Esta señora ha ganado el concurso público para ser mi ama de llaves

73 comentarios:

Felicitas dijo...

Veo que no ha pensado Ud. en las cortinas...
Jajajajajaja

Anónimo dijo...

Pues la verdad, no me parece que haya elegido mal. Es como la portera de 'La Elegancia del Erizo' un ser aparentemente anodino, porteril y sinembargo....era un dechado de sabiduría y cultura. Como engañan las apariencias. Que me lo digan a mí.

Yo, en mi modestia, hubiera tenido menos pinta de sacristana que ella, pero si se trataba de voltear campanas para la Misa de doce, se lo podía haber pedido a Felicitas, que está acostumbrada a abrir las puertas de las iglesias de buena mañana y hacer una limpia de altares con fotocopias de peticiones a los Santos, que le revientan las venas de las sienes. Después ya se sube ella sola al campanario y cumple su loable misión de Campanera, la pregonera de Dios.

Lo dicho, me parece una elección acertada. Enhorabuena. ( hay que saber perder )
( marypaz )
( marypaz )

Felicitas dijo...

Marypaz, Dios te oiga, hermana, que no te merezco.

Gloria dijo...

Yo sabía que no tenía posibilidades!! buaahhhh! no importa. Pa mi que este concurso estaba arreglado. Gloria

No creo que sepa lenguas muertas......dijo la picada.

Anónimo dijo...

Feli

Explica eso de las cortinas, hija, que se me escapa. A ver si tú también las matas callando ......
( marypaz )

Anónimo dijo...
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Felicitas dijo...

Jajajajaja...
que para cambiar las cortinas, hay que subirse a una silla, y la pobre señora esta si se sube, se marea, le da el yuyu y... ya la hemos liado.

Nada más lejos de mí que ciertas retorceduras que se leen por aquí...jijiji
Bona nit.
;O)

Gloria dijo...

Veo que no descansas Mar y Paz.

Anónimo dijo...

Feli

Pues perdona, pero pensar en las cortinas y en la señora cayendo al suelo desde la silla me huele a Dr.Freud. ¿ Siempre ligas así las cosas ? Vaya, vaya, tengo una versión del comentario, pero me la reservo. Nada nuevo bajo el Sol. ( que traduzca la frase al latín la abuela de la ama de llaves, que es más lista que ella ).
( marypaz )

Guerrera de la LUZ dijo...

Hello dearests. I´m back again.

Hola hermanas, Gloria mi vida, te he echado mucho de menos.

Iluminado tesorooooooooo, te mando un abrazo enorme.



Marypaz, sólo quería decirte que como vuelvas a meterte con Gloria, siquiera veladamente, no vuelves a entrar en este foro NUNCA. Asi de simple. Asi que a partir de ahora mide tus palabras y controla tu aversión irracional.


Besos a la gente de bien.

Felicitas dijo...

Si ya te lo dije Marypaz, no merecemos tus perspicaces y sobresalientes deducciones freudianas.

Me extraña que una mujer hacendosa como tú, señora de su hogar, cristiana de pro, no haya entendido mi primer comentario más rápidamente.
En fin, patatas en latín.

Felicitas dijo...

Hola, Guerrera, veo que sigues al pie del cañón, te dejo al mando del barco.
Me voy a clapar un poco.
Besos, linda.
;O)

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola querida Feli, en cuanto me ponga al día me paso a verte, también te he echado de menos, gata guapa.

Un abrazo.

Andres Luaces dijo...

En Yuttá, con los niños
La mano de Jesús obradora de curaciones


Del Evangelio como me ha sido revelado de Mª Valtorta.

Maravillosas palabras de Jesús, que explican que hay que ser como niños para poder alcanzar el Reino de los Cielos.
Niños en cuanto a fe ciega y desinteresada en Jesus-Dios, e inocentes y limpios de corazón como ellos.



Veo un lugar de montaña, no se donde está. Hay una angostura formada por montes que entran y salen con sus ramales en un valle por cuyo lecho corre un riachuelo torrentoso lleno de saltos y espumas. Es estrecho, pero como todos los cursos de agua de montaña es rápido, con el sonar de sus cascaditas.
(…)
Por el sendero sube Jesús junto con los discípulos. No todos. Veo a Pedro y Andrés, a Juan y a Judas Iscariote. No veo a los otros. Jesús está vestido de blanco, y envuelto en un manto azul oscuro, más azul marino que azul.

Va con la cabeza descubierta y sube ágilmente solo. Detrás, en grupo los cuatro Apóstoles, hablando entre ellos y Jesús les precede unos metros y no habla. Piensa. Mira en torno a Él pero no habla nunca.
(…)
Luego una vez juntos, les dice unas palabras que no capto. Le veo inclinarse ligeramente para hablar, porque es mucho más alto que ellos. No comprendo las palabras, pero intuyo su significado, porque veo a Judas Iscariote dirigirse con buen paso hacia una casa que se alza al final del murete.
(…)
Judas entra libremente en la casa, como si conociera muy bien a sus moradores. Y sale enseguida una lozana madre rodeada con tres niños y con el más pequeño en brazos. Se dirige sonriendo hacia Jesús, que entre tanto, se ha acercado hasta el pozo.
(…)
Su atuendo me hace pensar que no es Galilea, porque los caracteres somáticos y el vestido son distintos a los de las mujeres galileas.

El pequeñuelo que está en brazos de la mujer, morenito como ella, tendrá dos años como mucho. Es un niño lindo, vestido con una especie de camiseta de lana blanca. Los otros niños son: una niñita, de unos seis años, de pelo muy rizado rubio castaño, vestida de color rosa pálido; y dos chiquillos, más pequeños, que llevan también dos tuniquitas de lana color azul claro, como su mamá.

Deben conocer muy bien a Jesús, porque se arremolinan risueños alrededor de Él.
La joven madre le saluda: “Entra, Maestro, que mi casa es tuya” y sonríe.

Jesús le responde: “El Señor te recompense”, y luego alarga el brazo derecho – el derecho lo tiene doblado en el pecho, y tiene recogido con la mano un extremo del manto – para acariciar al pequeñuelo.

Veo la bonita mano de mi Jesús acariciando la frente del pequeñuelo, que se pone mimoso y esconde su cabecita, riendo, contra el cuello de su mamá, y desde ese nido mira a Jesús, y ríe, ríe para invitarle a repetir la caricia.

Cerca del pozo, bajo un manzano, cargado de fruta que ya empieza a madurar, hay un banco de piedra, un lugar para sentarse. Jesús se sienta allí, mientras la mujer entra en casa y vuelve con una ánfora.

Jesús le pide que le deje el niñito, y la sienta en sus piernas mientras la mujer saca el agua y luego viene con una copa colmada de agua y otra de leche, y se las da a Jesús, y elige para Él manzanas maduras (entre otras agrias), y se las ofrece también, disponiendo todo en una bandeja colocada encima del banco, al lado de Jesús.

Se comprende que ya otras veces lo ha hecho así. Sabe lo que le gusta a Jesús.
Los Apóstoles han seguido a Judas y también beben bajo el pórtico.

Jesús bebe primero el agua; sigue teniendo el pequeñuelo en sus piernas, y ríe, porque el niño le coge el pelo y la barba. Los otros tres están alrededor de Jesús.

Jesús coge las manzanas y da, una a una, a los tres más grandes, y por último, toma Él también una y se la come. Al pequeño, sin embargo, le da de beber de la leche que hay en la copa y luego, bebe Él también.

Jesús está contento. Ríe como nunca le he visto reír.
La niña se echa contra sus rodillas y, al mismo tiempo, descansa su cabecita en sus piernas. Jesús le acaricia los rizos.

Los dos chiquitos, que se habían alejado corriendo, vuelven: uno con una palomita sobre su pecho; el otro arrastrando, cogido de una oreja a un corderito de pocos días, que bala lamentándose. Muestran a Jesús sus tesoros.

Jesús se interesa, pero compasivo con la condición de los dos animalitos, pide que le den la palomita y, después de admirarla, la deja volar a su nido, luego sube el corderito al banco, lo acaricia y lo custodia hasta que la mamá de los niños vuelve y lo lleva de nuevo a su sitio.

La niña, al no tener otra cosa, se agacha, hace un ramito de flores y se lo da a Jesús.
El Maestro, es también maestro con esos pequeñuelos, y habla de las flores a los más grandes, mientras sigue teniendo en sus brazos al más pequeño, de las flores “hechas tan bonitas por el Padre Celestial, desde las más grandes a las más pequeñas; las flores, que son a los ojos de Dios bonitas como los niños, cuando son buenos.

Y para ser buenos, hay que ser como las flores que no hacen daño a nadie sino que, por el contrario, dan perfume y alegría a todos y hacen siempre la voluntad del Señor, naciendo donde Él quiere, floreciendo cuando Él quiere, dejándose arrancar si le place a Él”.

Habla de las palomas, “tan fieles a su nido y tan limpias, que no se posan nunca encima de las cosas feas, y que recuerdan siempre su casa, y son amadas por Dios por su fidelidad y pureza.

También los Hijos de Dios tienen que ser así: como tortolitas que aman la casa del Señor y en ella hacen su nido de amor y que, para ser dignos de ella, saben conservarse puros”.

Habla de los corderitos “tan mansos, tan pacientes, tan resignados, que dan lana y leche, y carne y se dejan inmolar para bien nuestro, dándonos un gran ejemplo de amor y de mansedumbre; los corderitos, tan amados de Dios, que Dios llamará “Cordero” a su Hijo.

El buen Dios ama, como a hijos predilectos, aquellos que saben conservar su alma de cordero hasta la muerte”.


Mientras Jesús habla, otros niños entran en el recinto y se arremolinan alrededor suyo. Y no solo niños. También hay adultos escuchando. Hay otras madres que ofrecen a los más pequeños y algunos que están enfermos a Jesús para que los acaricie, los suba un momento a sus piernas. Los más grandecitos se las arreglan solos.

Jesús está rodeado de un enjambre de niños. Tiene niños delante, a los lados, detrás, entre las piernas. No puede moverse. Pero ríe en medio de esta barrera agitada y también un poco reñidora. Todos querrían el primer puesto y los amitos de casa no tienen intención de cederlo, cosa que aprovecha Jesús para ser una vez más Maestro: “No hay que ser egoístas ni siquiera en el bien.

Sé que me queréis, y me alegro por ello. Yo también os quiero, pero os querré más si ahora dejáis a los otros venir a Mí. Un poco para cada uno. Como buenos hermanos. Sois todos hermanos e iguales ante los ojos de Dios y ante los míos. Todos iguales. Es más, los que son obedientes y amorosos con sus compañeros, son los más amados por Mí y por Dios”.

El enjambre, para mostrar que… es obediente y amoroso, se aleja de golpe. ¡Son todos buenos! Jesús ríe.

Pero vuelve otra vez el enjambre inocente; vuelve a pesar de las mamás, que no querrían tanta extralimitación atrevida, y a despecho sobre todo, de los discípulos. Judas Iscariote es el más intransigente, Juan el menos (se ha sentado en la hierba y ríe él también, rodeado de niños). Pero Judas pone ojos amenazadores y gruñe. También Pedro se queja.

Pero los niños, apiñados en torno a Jesús, no hacen caso. Miran desafiantes a los rezongadores y solo el respeto a Jesús les retiene de hacer alguna mueca contra los dos. Se sienten protegidos por Jesús, que ha abierto los brazos y ha arrimado hacia sí a la mayor cantidad de niños que ha podido: un ramo de flores vivas.

Hay algunos niños que enseñan a Jesús unos juguetes…rotos. Y jesús, con un trocito de rama, pone de nuevo el eje a las ruedas de un carrito, y arregla (con una cuerdecita y el refuerzo de un palo) la pierna a un caballito de madera que le enseña un niño morenito. Hay unos pastorcitos, que dejando un momento el rebaño en el camino – ya cae la tarde - , se acercan a Jesús, que los acaricia y bendice. Uno le trae una corderita herida, y Jesús, que no quiere que el patrón regañe a su pequeño amigo, detiene la sangre de la corderita y la devuelve.

Entra una madre y se abre paso. Lleva en brazos a un niño céreo, enfermo. Está muy enfermo. Totalmente sin fuerzas sobre el pecho de su madre. Jesús, que ya ha tocado a otros niños enfermizos, que le habían presentado las madres, abre los brazos y toma en sus piernas al niño muertecito. La madre implora llorando.

Jesús la escucha y la mira. Luego mira a la pobre criaturita flaca y pálida. La acaricia y la besa, y la acuna un poco porque llora. El niño o niña – no distingo lo que es, porque tiene el pelito largo hasta las orejas – abre los ojos y mira a Jesús con una triste sonrisa. Jesús le habla en voz baja. No entiendo lo que dice, porque lo dice susurrando. El enfermito sonríe otra vez.

Jesús se lo devuelve a su mamá, que está llorando, y la mira fijamente con sus ojos dominadores: “Mujer, ten fe. Mañana por la mañana, tu niño jugará con estos. Ve en paz”. Y traza una señal de bendición en la carita de cera.

Y aquí, ¡oh, Padre! Y aquí tengo la impresión de acercarme a mi Jesús y decirle. “Maestro, ¿Qué hay en tu mano, que todo lo arregla, y se cura, o cambia de aspecto, cuando uno la toca?”.

Una pregunta muy tonta, verdaderamente. Pero a ella, mi Jesús responde con divina bondad: “Nada, hija, aparte del fluido de mi inmenso amor. Mira mi mano, obsérvala”. Y me ofrece la derecha.

La tomo con veneración, con la punta de los dedos, por la punta de los dedos. No me atrevo a más, mientras el corazón me late muy fuerte. No he tocado nunca a Jesús. Él me ha tocado, pero yo no me había atrevido nunca. Ahora le toco. Siento el leve calor de sus dedos. Siento su epidermis lisa, las uñas muy largas (no salientes, sino largas de forma en la última falange). Veo los largos dedos delgados, la palma marcadamente cóncava, noto que el metacarpo es mucho más corto que los dedos; observo, en donde empieza la muñeca, el recamo de las venas.

Jesús me deja su mano benignamente. Ahora se ha puesto de pié y yo estoy de rodillas. Por eso no veo su cara, pero siento que sonríe, porque su voz porta la sonrisa:
“Como puedes ver, alma amada, no hay nada. Mis años de trabajo me han proporcionado la habilidad de arreglar los juguetes de los niños, y uso esta habilidad mía porque sirve también para atraer hacia mí a las criaturas que prefiero: los niños.

Mi humanidad, que se acuerda de haber sido obrera, obra en esto. Mi divinidad, obra en esto otro de curar a los niños enfermos, de la misma forma que curo los juguetes enfermos y los corderitos.

No tengo nada aparte de mi amor y mi poder de Dios. Y no lo derramo sobre nadie con tanta alegría, como sobre estos inocentes que os doy por modelo para entrar en el reino de los Cielos.

Y yo, que seré abandonado por quienes, con reflexión de adulto, piensen en ponerse a salvo en horas de borrasca, hayo consuelo junto a estos que creen en mí, sin pensar si su fe puede acarrearles un bien o un mal; creen porque me aman.

Sé tú también una niña. Como una de estas, y tuyo será el reino de los Cielos, que se abre con el empuje impaciente de Jesús, que arde en deseos de tener a su lado a aquellos a quienes más ha amado, porque le han amado más. Puedes ir en paz ahora. Te acaricio como a uno de esos pequeñuelos para hacerte feliz. Ve en paz”.

Observe que la visión ha venido mientras, con el sinsabor de una respuesta desconsiderada – que no es la primera de hoy – lloraba desconsolada y desolada y llena de nostalgia y sinsabor por las cosas que constato del corazón de otros.

La visión me ha tranquilizado desde que empezó, y luego me ha dado alegría. Y cuando luego he podido experimentar la alegría de sentir los dedos de Jesús, he sentido la dulzura del éxtasis sobrepujando todas las armaduras.

Miro mi mano, que escribe y conserva la sensación de haber tocado la mano de Jesús, y me parece santa como una cosa que ha tocado una reliquia. ¡Bendito sea mi Jesús!

Anónimo dijo...

padre me deja ud muerta con los 4 idiomas: esta señora debe ser la adecuada, le delatan sus zapatillas negras... son de Kung Fu (!) y además la ví ayer delante de un escaparate escogiendo disfraz de punk...eso sí, ayer domingo iba de Dior; (cualquiera le quita ahora las llaves al ama).

Anónimo dijo...

¿Nos presentará a las demás candidatas? Aquí huele a corrupción...
Jon

El Iluminado dijo...

Muy Reverendo padre Fortea:

Después de hablar con el censor eclesiástico, este me ha hecho saber que, como siempre, ha escogido su ama de llaves sin pasar por la obligatoria censura eclesiástica, me ha afirmado que corre Ud. el peligro, sabiendo lo que afirmó S. Pablo - cuando predicó que el espíritu es fuerte, pero la carne es débil - de estar sometido a una grave peligro de tentación.

Su Eminencia el Censor, había pensado para este menester, en una persona, sobradamente conocida a nivel mundial, lo que acrecientería de una manera inconmensurable su merecida fama internacional.

Se ha referido a una figura de sobra conocida, por su gran preocupación por la defensa de los indígenas, que han sido siempre maltratados y discriminados por todos los estratos de la Sociedad.

Se trata de la gran Rigoberta Menchú, que sería una ama de llaves totalmente tradicionalista, sin el más leve barniz de progresista.

Me quedo a la espera de su acceptación, para iniciar los trámites necesarios a nivel del Vaticano para lograr ese menester, teniendo la más absoluta seguridad que el Santo Padre aprobará esta decision tan acertada.

Es la gracia que le deseo. Amen

Joaco dijo...

Entre curas progres, curas barnizados de progres y curas que no se enteran o no se quieren enterar de nada, estamos apañados. (Aplíquese el mismo axioma, pero agravado, a los obispos). A ver si el ama de llaves les endiña con el manojo de llaves en la coronilla.

Joaco dijo...

He aquí una de las últimas “perlas” del Padre Fortea:

Uno tiene libertad para hacer el acto sexual o no hacerlo. Pero si lo hace, no tiene libertad para destruir la nueva vida que se ha engendrado.

¿esto qué demonios quiere decir, Padre Fortea? ¿que lo de fornicar está muy bien pero matar a la criatura engendrada ya no lo está?. Creo que está empleando incorrectamente la palabra “libertad”, y eso es grave en un cura católico. En mi opinión, para no contribuir aun más a las diarreas mentales tan extendidas en estos asuntos, creo que sería conveniente ser más preciso y cuidadoso con lo que se dice al respecto, sobre todo cuando se habla desde la Moral Católica.

Anónimo dijo...

Post banal, tragedia al canto.

Conocí a alguien que nunca en su vida había tenido lo que llamamos "dolor de cabeza".
¿Le ocurriría algo que no nos ocurre a los demás? ¿Alguna señal que quizá lo explicase, por leve que fuese?

Sí, parecía haber una señal. Regularmente, y sin previo aviso ni explicación, su cuerpo se veia sacudido por una diarrea de segundo nivel. Al cabo de unos minutos, y sin ningún tipo de dieta ni medicación, su cuerpo recuperaba la más absoluta normalidad. Era como una autolimpieza de toxinas, y hasta la siguiente.

Estos episodios se producían indefectiblemente un dia indeterminado de la tercera semana de los meses pares.

Lo habló en primer lugar con su médico, y luego con otros más. No hubo nunca una explicación plausible.

Anónimo dijo...

Al mismo tiempo, dos posts hablando de diarreas.

¿Es esto también una señal?

Joaco dijo...

Bueno, y como toda la chusma política y mediática se está metiendo con el Papa por su sensato y certero comentario sobre el preservativo en África, yo quisiera aprovechar para felicitar a Benedicto XVI por estas declaraciones. Además, los negros de África están de acuerdo con el Papa: el preservativo es una cosa lamentable y perniciosa, por muchos y variados motivos. Los negros africanos son menos tontos que muchos progres blancos.

Armando dijo...
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Armando dijo...
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Felicitas dijo...

Armando, que la lías....

Toma y lee:

El cigoto
Inicio de la vida humana desde una perspectiva biológica y metafísica

Por Robert Badillo y Eduardo Rodriguez Yunta

Este estudio comienza considerando la relación entre eugenesia y el aborto, y la destrucción de embriones que no posean los genes deseados, cuyo aumento progresivo se espera con la acumulación de información que se está generando por el proyecto del genoma humano; hecho que justifica la urgencia de resolver la cuestión del estado ontológico del no nacido. Aparte del aborto que se viene practicando por motivos sociales, hoy día se añade el aborto y la destrucción de embriones por razones genéticas.

Introducción

La práctica del aborto es un fenómeno mundial que ocurre independientemente de la prohibición por el Estado, lo que demuestra que se trata de un fenómeno cultural originado en diversas causas sociales. En Chile, en que está prohibido, un estudio de The Allan Guttmacher estima que en 1990 se produjeron alrededor de 159.000 abortos, mientras que en los países desarrollados, un 36% de los embarazos terminan en aborto (1). Sin embargo, el hecho cultural no nos debe tapar los ojos sobre la necesidad de reflexionar sobre lo que la humanidad está haciendo con el no nacido como una nueva forma de destrucción del ser humano o cultura de la muerte como ha señalado Juan Pablo II (2). La cuestión ética que subyace en el centro de la controversia sobre el aborto está en la definición de persona con vista a determinar el estado existencial del nonacido, si es o no persona humana (3). Aunque una respuesta típica antiabortista a esta posición estaría en favor del no nacido como ser humano de acuerdo con una perspectiva biológica, la respuesta desarrollada aquí complementa la respuesta biológica al considerar la noción de persona desarrollada en la metafísica genética de Fernando Rielo (4). Este estudio comienza considerando la relación entre eugenesia y el aborto, y la destrucción de embriones que no posean los genes deseados, cuyo aumento progresivo se espera con la acumulación de información que se está generando por el proyecto del genoma humano; hecho que justifica la urgencia de resolver la cuestión del estado ontológico del no nacido. Aparte del aborto que se viene practicando por motivos sociales, hoy día se añade el aborto y la destrucción de embriones por razones genéticas. Sigue una explicación de lo que constituye el ser humano desde un punto de vista biológico, se plantea el problema filosófico y teológico, y se define lo que constituye a la persona desde un punto de vista metafísico. Se considera que tanto la humanidad como la constitución como persona del cigoto tienen su origen en el proceso de la fecundación, y por lo tanto esto da las bases para reconocer, en la sección conclusiva, los derechos morales del cigoto como persona humana, y si en el cigoto, también se han de reconocer los derechos en los varios estados de desarrollo prenatal (preembrión, embrión, feto).

El proyecto del Genoma Humano y la Eugenesia

La palabra eugenesia se refiere a la posibilidad de incrementar los genes favorables en la población (eugenesia positiva) o de disminuir la frecuencia de genes desfavorables (causantes de enfermedades) en la población (eugenesia negativa), a causa de la intervención del ser humano. El término fue acuñado por Francis Galton, primo de Darwin, quien lo definió como la ciencia de mejorar los caracteres hereditarios no solo por apareamientos seleccionados, sino por cualquier otra influencia (5). Bajo esta definición, toda intervención encaminada a la modificación de las características genéticas de la descendencia es eugenesia independientemente de que se origine por decisión individual o por coerción social.

La eugenesia por coerción social tiene, desde luego, una mala prensa debido a los abusos que se cometieron a principios de siglo por los programas de esterilización en numerosos países, como Estados Unidos, Suecia, Suiza, Noruega, Inglaterra y Dinamarca; pero sobre todo en el tiempo del régimen nazi en Alemania, donde se tenía la visión del médico como un dictador al servicio de un Estado que establecía programas estatales de esterilización y eliminación de los disminuidos físicos y enfermos mentales, que más tarde se extendió a la eliminación de grupos étnicos considerados indeseables. Debido a este mal ejemplo, se generó en la mentalidad popular una repulsión a la idea del Estado que interfería en las decisiones reproductivas de los individuos, y se asoció la eugenesia a intervenciones estatales para mejorar la constitución genética de la población.

Hoy en día estamos asistiendo a un tipo diferente de eugenesia, ya no es el Estado el que impone una serie de leyes con finalidad eugenésica; las decisiones se toman a nivel individual, porque las personas tienen miedo a hipotecar su vida en el cuidado de su hijo o de su hija deficiente o inválido. Con el creciente desarrollo del Proyecto del Genoma Humano se han incrementado considerablemente las posibilidades de eugenesia por el desarrollo de una poderosa tecnología de manipulación del ADN. Multitud de secuencias genéticas y de marcadores genéticos están ya disponibles para predecir riesgos de desarrollar enfermedades. El dilema social que se plantea es que la mayor utilización de las pruebas genéticas, al menos en el futuro cercano, no parece que vaya a ser para curar o prevenir enfermedades, sino para tomar decisiones de tipo reproductivo. Hoy, por ejemplo, en los Estados Unidos, las pruebas genéticas que ya existen para ciertas enfermedades (enfermedad de Huntington, hemofilia, distrofia muscular, fibrosis quística, etc.) prácticamente se usan sobre todo a nivel prenatal con el propósito de interrumpir el embarazo si el feto o el embrión posee alguna mutación y ya se ha comenzado la práctica de selección de embriones. Por la selección de embriones en procedimientos de fecundación in vitro se elige para ser implantado el embrión que no tenga mutaciones deletéreas o que tenga los genes responsables de las cualidades deseadas, con la consiguiente destrucción de aquellos no elegidos. Aunque las personas no estén pensando al interrumpir el embarazo en disminuir el número de genes desfavorables en la población, el efecto de conjunto en la sociedad es eugenésico; aparte de que buscar tener un hijo considerado normal o lo más perfecto posible constituye de por sí una mentalidad eugenésica. Además, existen considerables presiones sociales para que se realice el aborto eugenésico de fetos portadores de enfermedades genéticas, de forma que no se trata de una decisión plenamente libre. Técnicas como los actuales ‘chips de ADN’ permiten rastrear el genoma de cada individuo, para lo que solo se necesita una gota de sangre, en busca de una amplia gama de variantes genéticas, tanto las consideradas normales como las patológicas. En la cultura posmoderna que vivimos, se tiene la tendencia a usar la tecnología genética disponible para conseguir el niño más perfecto posible, sobre todo considerando que el tamaño de las familias tiende a ser pequeño en los países industrializados y, por tanto, existe la presión de que los pocos hijos que se tienen sean normales o ‘perfectos’. Muchos médicos, científicos y políticos, piensan que es mejor para la sociedad que existan el mayor número posible de personas sanas. Esto repercutiría en un menor gasto público dedicado a la salud. Además, para el Estado y para las compañías de tecnología molecular, el desarrollar pruebas genéticas constituye una fuente de ingresos por la posibilidad de patentarlas. Dada la permisividad legal del aborto en numerosos países, el incremento de selección prenatal por características genéticas se ve difícil de limitar. En muchas ocasiones, los consejeros genéticos presentan la información de una manera negativa con la intención de guiar a los padres hacia lo que ellos consideran la mejor solución: abortar (6). Así, el aborto puede pasar a ser considerado como un medio de prevención, control y estrategia social para librarse de enfermedades.

La experiencia nos dicta que el proceso de una enfermedad es muy complejo. En el camino hay muchas interacciones génicas y proteínicas a las que no se tienen acceso. Complicando el problema, al desarrollo de pruebas genéticas de diagnóstico a menudo precede en muchos años el descubrimiento de un tratamiento médico. Quizás tenga que pasar mucho tiempo hasta que se pueda desarrollar una estrategia eficiente que detenga el proceso de la enfermedad. La terapia génica todavía está en período de experimentación, y resulta difícil de controlar. En cuanto a las aplicaciones preventivas, también llevará mucho tiempo hasta que se pueda descubrir métodos efectivos.

Para muchos, el abortar un embrión o un feto con una enfermedad genética es considerado como un acto humanitario para liberar del sufrimiento y de la carga a la familia y la sociedad. Sin embargo, esto va en contra del propósito de la medicina, que trata de curar enfermedades y, cuando no sea posible, de liberar del sufrimiento, pero nunca de terminar activamente una vida. Aunque en algunos casos es posible intervenir fenotípicamente, por ejemplo proveyendo de un nutriente que falte durante la gestación, y aunque en el futuro sea posible el operar directamente en el genotipo, los efectos potenciales desastrosos de la eugenesia son reales, lo que da la ocasión de poner en cuestión la presente legislación de dejar al recientemente concebido sin derechos; la respuesta depende de la categoría ontológica que se dé al cigoto y a los subsiguientes estados de desarrollo: preembrión, embrión, feto.

El Cigoto como ser humano desde una perspectiva biológica

Desde el proceso de la fecundación cuando el espermatozoide o célula germinal masculina penetra el ovulo o célula germinal femenina, formando la única célula del cigoto, la entidad biológica que emerge es un ser humano. Un “ser humano” es entendido aquí significando, primero, que el cigoto es concebido de padres humanos de tal forma que pertenece a la misma especie que la de sus progenitores; y, segundo, que el cigoto, como entidad biológica, posee una constitución genética humana que programa su estructura fisiológica y sicológica. El ser humano que resulta no es simplemente una masa de material orgánico, sino un ser cuyo desarrollo y funcionamiento se deriva de la precisa programación y de las sucesivas operaciones de miles de genes que están presentes desde la fecundación. La independencia biológica total nunca se obtiene y el desarrollo es un proceso continuo en que el ser humano adquiere diversas capacidades durante la vida.

Para aquellos que quieran argumentar que el nonacido, particularmente durante el primer trimestre de gestación, no es ser humano integralmente porque no posee las características de autoconciencia, intuición, pensamiento, memoria, imaginación, y por tanto no merece de los derechos y protecciones que se dan al nacido, hay que decir que aunque tales características no están todavía desarrolladas en el cigoto, están presentes los genes para el desarrollo del cerebro, donde estas capacidades se encuentran. Desde un punto de vista biológico el principio generativo se encuentra en los genes de tal forma que el programa fisiológico y sicológico del cigoto está ya determinado en interacción con el ambiente por su constitución genética desde la fecundación. Más aun, después de la fecundación no hay experimento científico que pueda desarrollarse con la intención de determinar cuando el nonacido sería humano; cualquier momento que se usare como línea divisoria para señalar el comienzo de una “humanidad integral” —tanto si es cuando las células del embrión dejan de ser totipotentes, o en el momento de la activación cerebral, o cuando se dan los primeros movimientos o en el momento en que el feto es viable— representa un momento arbitrario sujeto a discusión (7).

Existe el problema de que socialmente se ha creado una gran confusión sobre el estatuto del embrión. Para distanciar conceptualmente el aborto y la selección con eliminación de embriones de la muerte de un ser humano, se ha introducido la idea de que el embrión no es un individuo humano y, además, se ha realizado una clasificación entre embrión y preembrión para justificar la manipulación de los primeros 14 días del desarrollo, cuando se trata del mismo ser, con la única diferencia en su estado de desarrollo. Y esto cuando está demostrado que el llamado preembrión posee su propia información genética de ser humano, aunque necesite de la interacción con la madre para el desarrollo (8). Existe un gran interés en no definir al preembrión como ser humano porque está en juego toda la posibilidad de manipulación en los procesos de fecundación in vitro. El argumento que niega que el preembrión sea ser humano está basado en los siguientes hechos biológicos: 1) La dificultad del proceso de implantación, crítico para el desarrollo; la división celular del cigoto no siempre resulta en un embrión, hay un alto porcentaje que no se desarrolla por causa de fallos en el proceso de implantación; 2) El preembrión se encuentra en estado de dependencia genética, necesita de información externa para poder desarrollarse; las células del preembrión poseen plena capacidad de desarrollo debido a que no están diferenciadas y son capaces de desarrollarse tanto como células fetales como extraembrionales, dependiendo de información externa, de forma que no todas las células se convierten en el embrión; 3) La posibilidad de formación de gemelos antes de la implantación, lo que niega la individualidad del preembrión; de esta manera se habla de que no se trata de un ser humano individual (9).

En cuanto al problema de la implantación, se sabe que al menos el 25% de las concepciones se pierden antes de la implantación de forma natural (10). La alta frecuencia de fallos en la implantación se debe a la dificultad fisiológica del proceso o a que el preembrión es anormal en algunos casos, pero no indica un cambio de estatuto. Se han identificado numerosas causas responsables de fallos en la implantación: factores endocrinos, desordenes genéticos, infecciones, factores sicológicos, factores immunológicos (11). No hay ningún nexo lógico que permita decir que el preembrión es menos ser humano que el embrión porque haya un alto riesgo de eliminación. En el pasado los recién nacidos tenían un alto riesgo de probabilidad de muerte y no por ello eran considerados menos seres humanos. El preembrión y el embrión son el mismo ser formado en el proceso de la fecundación.

En cuanto a la dependencia genética, es cierto que hay una dependencia para el desarrollo del embrión respecto de la madre, pero esta no es genética, ningún gen de la madre es añadido a los que ya tiene el embrión en formación. La incapacidad para crecer y desarrollarse indica que hay algunos factores que deben ser suministrados por el tejido maternal para que el preembrión continue el desarrollo. El embrión no puede desarrollarse sin la formación de la placenta, dado que esta establece conexiones funcionales que son críticas para que el preembrión sobreviva. Hay que añadir, además, que la influencia que tiene lugar entre el útero y el preembrión es recíproca. El proceso requiere la sincronía de actividades tanto del útero como del blastocisto (estado del preembrión en el momento de la implantación). Antes de la implantación, el útero sufre cambios controlados por hormonas enviadas por los ovarios y en respuesta a factores suministrados por el preembrión, para facilitar la implantación y hacerlo receptivo al preembrión; a su vez el blastocisto desarrolla moléculas adhesivas para unirse al útero y proteinasas para invadir la pared del útero controlado por su propio programa de desarrollo (12). Se han descubierto numerosas moléculas relacionadas con la adhesión en la superficie del preembrión y la superficie del epitelio del útero (13). De aquí en adelante la placenta redirige funciones immunológicas, endocrinas y metabólicas maternales que dirigen los cambios necesarios en el útero para continuar la gestación y establecer una vasculatura híbrida en que los trofoblastos (células especializadas de la placenta) se encuentran en contacto directo con la sangre maternal para proveer nutrientes y gases (14). Antes de la implantación, el preembrión ya ha comenzado a expresar su información genética con la formación de transcritos sin necesidad de ninguna influencia materna. Así, existe evidencia de la expresión de genes que codifican receptores de factores de crecimiento (15), factores de transcripción (16) o productos que son específicos de tejidos determinados (17), incluso hay evidencia de genes que ya se expresan en el cigoto, como es el caso de los genes SRY y ZFY ligados al cromosoma y relacionados con la determinación sexual (18).

Lo que esta evidencia científica refleja es la realidad del carácter relacional de la vida en que una entidad nunca puede estar completamente aislada por sí misma. La relación fisiológica tan próxima que existe durante el desarrollo embriológico y fetal con la madre tiene paralelo con la relación que existe durante el período de lactancia y a través de la comunicación en la niñez. La naturaleza de la dependencia varía a través del desarrollo, pero no hay vida sin interacción con otros seres. El hecho de que el preembrión intervenga en la formación de la placenta indica que se trata de un ser con su propia información capaz de ejercer cambios en la madre. El primer proceso de diferenciación tiene lugar después del estado de mórula con la formación del blastocisto, que incluye la masa interna de células, destinada a ser el embrión, y el trofoectodermo, destinado a unirse a la pared del útero como tejido extraembrionario. El destino de llegar a ser trofoectodermo está dictado por la posición en que se encuentran las células en la mórula (19). Estos hechos reflejan la realidad de la interdependencia de la vida. En el desarrollo normal la formación de trofoblastos que forman la placenta está controlada por alelos que han sido marcados en el espermatozoide y cuya proliferación se mantiene por contacto con la masa interna celular, mientras que el desarrollo de los tejidos embrionarios depende fundamentalmente de alelos maternos marcados en el huevo (20). Los alelos de origen paterno y materno son marcados diferentemente y cumplen diferentes funciones durante el desarrollo. Este proceso parece tener un componente epigenético (parte del cual consiste en la metilación del ADN) que marca el cromosoma, y un componente genético (la secuencia del ADN) que es modificado por la marca durante el desarrollo (21). Esta modificación química se la denomina “impronta genética” (o “imprinting”). Esto explica que para formar un nuevo ser humano se requiera de los complementos cromosómicos aportados por ambos padres y la imposibilidad de que estos provengan del mismo sexo. Este hecho impide que se desarrollen embriones por partenogénesis de un solo gameto. Ambos genomas, el materno y el paterno, deben estar presentes para que el embrión se desarrolle, algo que ocurre en la formación de un cigoto normal. El “imprinting” cromosómico apoya aún más el hecho de la individualidad del cigoto. El hecho de que algunas células del preembrión estén destinadas a ser extraembrionales, como la placenta, el amnios o el corion, no hace que el preembrión sea una entidad diferente del embrión. La existencia de estas células es una estrategia natural que hace posible el crecimiento del embrión, que necesita de una estructura natural que lo soporte.

En cuanto a la objeción de la totipotencialidad de las células del preembrión (poseen la potencialidad de formar todos los tejidos del cuerpo), hay que decir que la posibilidad de formación de gemelos no niega la individualidad del cigoto. Las células individuales del preembrión no pueden ser consideradas totipotentes en acto mientras estén integradas en el preembrión; por sí mismas no constituyen una forma independiente de vida. Para que se den gemelos una célula debe ser separada del resto y por lo tanto una nueva entidad es formada. Esto puede ser considerado una forma inusual de reproducción asexual. El término individuo no es sinónimo de indivisible. El preembrión constituye un individuo formado por células totipotentes porque constituye una unidad integrada en estructura y función. Si una de las células se separa, ésta también constituye una unidad integral en sí misma y por tanto es un nuevo individuo. La relación próxima que existe al comienzo de la vida constituye una forma especial de relación fisiológica que cambiará a través del desarrollo. Lo que esta evidencia demuestra es que durante las primeras divisiones la información para dirigir el desarrollo completo está presente en cada célula así como en el preembrión entero. Biológicamente, la totipotencialidad se pierde a causa de un proceso de metilación que silencia ciertos genes en cada célula que se diferencia. Este proceso de metilación está controlado por genes que ya están presentes en el cigoto (22). Más aun, se ha demostrado que la formación de gemelos puede ocurrir también más tarde durante el desarrollo, dos o tres meses después de la fecundación, así que algunas células del embrión son todavía totipotentes en este estado (23).

En resumen, no hay razón para considerar al cigoto como una entidad diferente del embrión. Es un hecho que se forma una vida humana con una única constitución genética en el proceso de la fecundación. El huevo fecundado es un individuo humano único con 46 cromosomas diferentes en conjunto de los que se encuentran en el padre y en la madre y con el suficiente suplemento de moléculas morfogenéticas para controlar el comienzo del desarrollo. Ningún otro hecho biológico del desarrollo se puede decir que sea el momento del comienzo de un nuevo ser. La singularidad de la fecundación reside en el hecho de que requiere la unión de dos entidades, las células germinales, que pertenecen a dos seres diferentes, el padre y la madre, las cuales por sí mismas no tienen el poder de dirigir el crecimiento y la diferenciación, pero sí cuando están unidas. La implantación solamente señala la suficiente estabilidad como para garantizar el desarrollo. Toda vida de cualquier ser viviente parte de una célula. La célula es la unidad de la vida; ¿cómo no habría de ser así también en el ser humano? Cualquier especie entre los seres vivos está definida por su constitución genética o genoma; también, por tanto el ser humano, cuyo genoma completo se haya presente en el cigoto.

Desde una perspectiva biológica, entonces, hay bases para mantener la integridad entitativa del no nacido, no en el cerebro sino en los genes. Esta posición contrasta con aquella que argumenta que una mujer puede decidir abortar si siente que representa una violación al derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo. El feto o el embrión, sin embargo, no es parte del cuerpo de la madre en el mismo sentido que lo es el corazón y el hígado. El feto o el embrión es un organismo con su propia completitud genética, aunque por un tiempo permanezca unido al cuerpo de la madre. La constitución genética del nonacido esta formada por los genes del padre y de la madre, no solo de la madre. De este modo, el feto o el embrión no es un órgano más de la madre, sino una entidad biológica distinta y única.

El problema filosófico y teológico

Al definir al ser humano como persona entramos en el campo filosófico. Existe el problema de que al haber definido la filosofía históricamente al ser humano como persona por sus características, naturalmente la tendencia es buscar cuándo aparecen estas características biológicamente, y así determinar cuándo se da el estatuto de persona en el desarrollo. Está claro que el concepto de persona humana es una construcción conceptual con muchas valencias. Muchas han sido las definiciones que se han dado acerca de lo que es el ser humano, lo que denota la dificultad de encasillarlo de una forma racional. Cito como significativas las siguientes: para Platón, el ser humano es animal sociable, capaz de ciencia (24).

Para Aristóteles, el ser humano es animal racional, y está constituido por alma y cuerpo; el alma es principio de las funciones nutritiva, sensitiva, la mental y el movimiento del cuerpo (25). Para Santo Tomás, la inteligencia es el constitutivo esencial que define a la persona siendo esta considerada como una unidad substancial de alma y cuerpo (26). Para Descartes, el ser humano es un ser con conciencia inmediata, un ser con pensamiento (27). Para Kant, es fin en sí mismo, no puede ser adoptado únicamente como medio (28). Para Wittgenstein, es un animal simbólico, capaz de crear lenguaje (29).

Si tomamos, por ejemplo, la definición de persona humana que ha dominado por siglos de ser un ser racional, nos encontramos que el filósofo puede tomar diversas vías de interpretación para definir el momento en que el ser humano adquiere el estatuto de persona, lo que refleja la ambigüedad de las definiciones: la naturaleza del ser humano es racional, y está presente desde el principio, aunque no sea visible; a los 14 días, cuando se forma el rudimento del sistema nervioso; a los dos meses, cuando aparece el primer registro de actividad eléctrica cerebral por medio de un electroencefalograma; a los 5 meses, cuando el cerebro posee el sustrato necesario para realizar funciones como las sensaciones, la memoria, o el aprendizaje; un cierto tiempo después del nacimiento, cuando el niño adquiere consciencia de su propia existencia; o cuando el niño adquiere uso de razón.

También se justifica el aborto eugenésico por razones genéticas por medio de la filosofía. Para algunos autores, el feto es titular de un derecho firme a la vida solo si posee la potencialidad de convertirse en un ser autoconsciente, capaz de autodeterminación y de libre actuación, cosa que no se da en numerosas enfermedades genéticas (30). Harris ha llegado a decir que es una injusticia permitir llegar a la existencia a un niño con malformaciones, y es deber de los padres haberlo abortado (31). Harris parte de la tesis de que privar de la existencia a lo que él llama prepersonas (donde se incluye a embriones, fetos y recién nacidos) no es una injusticia, ya que son incapaces de valorar su propia existencia.

Las definiciones filosóficas, al ser reductivas, confunden porque se define al ser humano por una de sus características, y dependiendo de cuándo en el desarrollo aparece la misma, tenemos que el momento del desarrollo en que pasa a ser persona humana, depende de la definición que se dé, de la característica elegida para definir a la persona humana.

De esta manera, caemos en el absurdo de que el concepto de persona humana es arbitrario.Esta arbitrariedad da paso al permisivismo moral y a la cantidad de abusos que se permiten con el no nacido. La personificación del ser humano no puede ser algo que se adquiere durante el desarrollo, sino algo constitutivo al ser humano.

Otra dificultad es de origen teológico: para las religiones el estatuto del embrión depende de la animación. Se da una animación de origen divino que hace al ser humano ser persona, y esto es algo añadido en el desarrollo; el momento de esta animación es arbitrario, dependiendo de la escuela teológica de pensamiento. Se dice que “si el embrión posee un alma, pasa de una vida biológica a una vida humana o personal, y todo lo que atente contra su integridad es considerado un crimen; si es inanimado, la prohibición subsiste, hay que respetar la vida concedida por Dios, pero la falta es menos grave” (32). Esta menor gravedad puede llevar a algunos a justificarse en su elección por el aborto si no hay una claridad sobre la animación o no del embrión. La Iglesia Católica es la única que respeta al embrión como una persona humana desde la concepción o formación del cigoto, y esto ha sido un hecho relativamente reciente (33). En las demás religiones hay diversas corrientes de interpretación (34). Para ciertos musulmanes transcurren 40 días antes de que el embrión reciba el espíritu, para otros transcurren 120 días; esto lleva a que algunos acepten el aborto antes de los 40 días. Los judíos admiten la práctica del diagnóstico prenatal y el aborto también antes del día 40 y en general muchas familias buscan la opinión del rabino, que es el que decide. Los cristianos protestantes estiman que cada caso es particular y que es la pareja la que debe decidir. En cuanto al Budismo, lo esencial es evitar el sufrimiento, para el Dalai Lama “el aborto está permitido tratándose de una madre en cinta que arriesgaría su vida durante el parto o que daría a luz un hijo con un grave impedimento”.

El Cigoto y la persona desde una perspectiva metafísica

Rielo, nos da una definición de persona humana que resuelve el problema que se ha dado en las definiciones históricas de definir al ser humano por sus características, lo cual lleva a una lista interminable: animal racional, social, capaz de hacer ciencia, con conciencia, capaz de hacer objetos artificiales, comunitario, capaz de crear relaciones de producción, simbólico, etc. Para Rielo, metafísicamente hablando (35), es claro que si hemos de definir a la persona, no podemos hacerlo recurriendo a la persona en sí misma o a algún aspecto de la misma. Si elegimos lo primero, tenemos una definición tautológica que carece de información. Si aceptamos lo segundo, hemos reducido a la persona solo a una de sus propiedades o capacidades. Estas dimanan de algo más profundo que constituye esencialmente la persona. Y es que el ser humano es + que sí mismo. ¿De dónde, si no, le viene la capacidad de superarse, de avanzar, de crecer, sino de ese “+ que sí mismo”? Algo hay en la persona que es irreductible a ser manipulada por leyes físicas y químicas: este “algo” es lo que hace a la persona “más que materia.” El ser humano es incomparablemente muchísimo más que el contenido de la información genética de sus 35.000 genes, estimados por el proyecto del genoma. ¿Qué es, en definitiva, este “ser + que” materia, psicología, moral, sí mismo? Quizás la respuesta esté en la afirmación de que la persona es un “espíritu encarnado”. Pero ¿en qué consiste la noción de espíritu? ¿Cuál es su constitutivo? ¿Cómo evitar que sea una noción tautológica y quede, por tanto, “bien formada”? ¿Cómo defenderse del materialismo reduccionista, en que si no decimos algo más, el espíritu sería resultado de la evolución de la materia al igual que cualquier otro aspecto del ser humano, todo surgido de la programación del cigoto al unirse óvulo y espermatozoide? El ser + es la estructura abierta que caracteriza a la persona humana. No existe el ser persona clausurado en sí mismo.

Si la persona humana no puede definirse por una pseudorrelación tautológica, ni por algo inferior a su constitutivo esencial, debe ser definida en orden a algo transcendente que satisfaga su aperturidad transbiológica, ética, social... Esta aperturidad no puede ser satisfecha sino en relación con un Alter transcendens que, creándole y formándole, inhabita con su divina presencia su constitución profunda. Podría objetarse que hemos quedado atrapados dentro de un ámbito teológico, o, cuando menos, teodicente. La objeción es válida si estuviéramos bajo el supuesto referencial de la identidad: tautologizadas la metafísica y la teología, no tienen ninguna posibilidad de encontrarse. Está claro que, en este sentido, la metafísica, si no quiere quedarse vacía, no debe despojarse de su contenido teológico; lo mismo podría decirse de la teología: si ésta quiere tener significación existencial no debe despojarse de la metafísica: metafísica y teología son, ciertamente, inseparables. Debe, por tanto, considerarse la constitución de la persona humana definida por “alguien absoluto.”

El génesis da una definición transcendental del ser humano revelando que este es “imagen y semejanza” del ser divino. Si esto es así, el ser divino le está constituyendo ontológicamente; esto es, inhabita constitutivamente formándole a su “imagen y semejanza.” Este hecho está confirmado por Cristo cuando interpela a los judíos: “¿No está escrito en vuestra ley: Yo he dicho dioses sois?” (Juan 10, 34). Cristo siendo única Divinidad con el Padre y el Espíritu Santo, nos llama dioses. Rielo interpreta esta frase del Evangelio como que hay un acto de Dios en cada uno de los seres humanos que nos constituye como personas; ésta es la presencia constitutiva. El concepto de “presencia” tiene el significado de lo que es “en persona”, es decir, se trata de un acto inmediato o incondicionado. Las Personas Divinas hacen acto de presencia en nuestro espíritu creado para constituirlo, a su imagen y semejanza, como persona (36). Las Personas divinas personifican al ser humano; dan forma de verdad, bondad y hermosura a todo el actuar humano (37). Ya la Escolástica hablaba de los modos de presencia divina (38); sin embargo, estos modos de presencia no definen al ser humano, antes de recibir la llamada “gracia santificante” recibida por el bautismo, como ser personal; esto es, no hay distinción en orden a estos modos de presencia divina entre una persona sin bautismo y una piedra o un árbol. Sin embargo, la divina presencia constitutiva formante de la persona define al ser humano desde el mismo proceso de la fecundación; esto es, antes de pertenecer a ninguna religión. Ha de ser en la fecundación o formación del cigoto porque la presencia de Dios es constitutiva al ser humano y por tanto está ahí mientras halla ser humano. Y es precisamente esta divina presencia constitutiva la que posibilita al ser humano para recibir la gracia santificante, cosa que es imposible a un árbol o a un caballo (39). Esta divina presencia constitutiva hace del ser humano “persona”. Hay que decir que la misma constitución de Dios como Trinidad es por revelación, un relacional absoluto constituido por tres personas divinas que mutuamente se inhabitan (40). Cristo manifiesta esta absoluta inhabitación o pericóresis trinitaria: “¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que yo os manifiesto no son invención mía. El Padre que mora en mí, él mismo realiza esas obras” (San Juan 14:10). La cuestión, sin embargo, que puede ponerse en este punto, es si la noción cristiana de persona hecha a imagen de Dios, tiene articulación metafísica o racional. La respuesta a esta pregunta es positiva de acuerdo con la metafísica genética de Fernando Rielo.

Para Rielo, la metafísica como ciencia tiene por objeto el referente último de una definición que puede evidenciar nuestra inteligencia abierta al infinito por medio de la intuición (41). La metafísica genética tiene como objeto la concepción genética del principio de relación (42), invalidando el llamado principio de identidad (43), dado su carácter tautológico, que lleva a la imposibilidad de comunicación metafísica y ontológica. Al hacer esto, Rielo efectúa la ruptura del pseudoprincipio de identidad como principio metafísico, mientras que conserva su sentido convencional (44). La importancia de su formulación consiste en que efectúa la sustitución de una identidad absoluta por una congénesis absoluta constituida al menos por dos personas en immanente complementariedad intrínseca. Si el Absoluto no estuviera constituido por estos dos seres personales en inmanente complementariedad intrínseca, no habría posibilidad alguna de relación, por tanto, de comunicación: y, desde luego, la creación sería imposible. Este hecho dicta la racionalidad de la ruptura identitática de un absoluto unipersonalista que más que monoteísta, es pseudomonoteísta porque habríase hecho imposible la posibilidad de cualquier otro ser: si no hay aperturidad ad intra, tampoco puede haberla ad extra. Dios no podría dar lo que supuestamente no tendría: la aperturidad que se le ha negado. Dios se caracterizaría, por tanto, por la carencia absoluta de aperturidad. La congénesis absoluta, frente a la identidad absoluta se refiere a la relación intrínseca entre, al menos, las dos personas constituyentes de la relación absoluta de acuerdo con el orden de su definición, donde una persona es acción agente de la segunda, la cual es, a su vez, acción receptiva de la primera. Una persona se define, por tanto, por otra persona, en ningún caso por algo inferior a la noción de persona.

Dentro de esta concepción metafísica del ser, la persona humana está formada por la divina presencia constitutiva del sujeto absoluto, que confiere sobre el ser humano su ontológica forma vital. Esta presencia en el ser humano es la que destruye la pseudonoción ontológica de un ser identitático, un ser intrínseca e immanentemente para sí, de sí y por sí mismo (45). La divina presencia constitutiva es la que abre a la persona humana a las personas divinas que constituyen un único sujeto absoluto; por tanto, a las demás personas, definidas por la divina presencia constitutiva, y al cosmos, constituido por una accio in distans del sujeto absoluto que forma las cosas y su orden mediante sus leyes y fenómenos (46). La ‘personificación’ del ser humano significa de esta forma la presencia del sujeto absoluto, supuesto el acto de la creación, en un ser constituido de dos elementos: uno creado, la naturaleza humana; y otro increado, la divina presencia constitutiva en esta naturaleza creada, haciéndola, de este modo, “persona”, esto es rostro divino, deitático. Si esta apertura de la persona humana al sujeto absoluto es negada, el ser humano caería, cerrado en sí mismo, dentro del absurdo identitático de una persona en cuanto persona. Esto es lo mismo que decir que el ser humano se reduciría a un inmanentismo, pseudorrelacionado consigo mismo como un ser para sí mismo, en sí mismo y por sí mismo, en vez de un ser para Dios, en Dios y por Dios. Es un hecho de la experiencia el que el ser humano en todas las culturas se abre a un sujeto absoluto. La persona humana no podría estar abierta al Absoluto, si el Absoluto no estuviera ya en ella constituyéndola.

La divina presencia constitutiva, formante del espíritu humano encarnado, sea cual sea el estadio biológico en que esta “carne” se encuentre, hace que el ser humano sea “persona”, la misma persona desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide, que en estado de feto, niñez, juventud, vejez. Si se quitara esta definición de persona, necesaria desde la fecundación, habría que acudir a definiciones puramente convencionales, que cambiarían según los movimientos de los intereses. Basta la promulgación de una ley convencional para que “esto que no se sabe que es” sea considerado a partir de ahora como persona. Nada más lejos de la realidad. Este convencionalismo “legista” deja abierta la puerta a la deshumanización; más aún, a la despersonalización; por tanto, “todo está permitido a la convencionalidad legista”: el aborto, la eutanasia. Dado que la divina presencia constitutiva del sujeto absoluto en el espíritu de la persona humana invalida cualquier concepción identitática de persona, no hay razón ontológica para mantener que la divina presencia constitutiva ocurra en cualquier momento después de la fecundación, después del punto en que el cigoto es formado como entidad genética única. De esta forma, la ciencia y la ontología (así como el Magisterio ) (47), concuerdan en que es en la fecundación que el ser humano es constituido como persona. El carácter cambiante de la convencionalidad legista, hace que la génesis de la persona humana pueda darse, según la utilidad o interés, en cualquier momento: ¿por qué no poner la personalización de la cría humana a los 9 años y su despersonalización a los 80? De esta forma, elevado a las más altas regiones de la ontología, el ser humano desde la fecundación está estructurado para relacionarse transcendentalmente —implícita o explícitamente— con Dios. Esta constitución ontológica-filial hace a la persona humana abierta y ontológicamente coloquial con Dios, quien se establece, además, como el único modelo antropológico, epistemológico y ético del ser humano (48).

Implicaciones morales - Conclusiones

La noción de divina presencia constitutiva provee una nueva óptica genuina para considerar la naturaleza de persona. Desde este punto de vista, las nociones tradicionales de persona —autoconciencia, racionalidad, autonomía, habilidad lingüística comunicativa, capacidad moral— representan propiedades pertenecientes a la naturaleza creada de persona humana que, formada por la divina presencia constitutiva del sujeto absoluto, y aparte de impedimentos naturales, se manifiestan en los diferentes estados del desarrollo. Es precisamente esta divina presencia constitutiva en el cigoto desde que la fecundación ha tenido lugar —y no las propiedades lingüísticas-cognitivas-volitivas— que la persona se constituye ontológicamente(49). Este hecho hace al ser humano persona abierta a la vida, a la nueva vida que adviene y con la cual le liga una relación estrecha: paternidad/maternidadfiliación.

Si el hombre y la mujer se definen por su aperturidad ontológica, el acto por el cual se verifica la generación tiene que estar genéticamente abierto a la vida. Su imposibilidad o interrupción constituyen un desorden genético. Desde esta perspectiva, todos los argumentos presentados en favor del aborto —a consecuencia de violación o incesto, o del deseo de evitar el nacimiento de un ser deformado o impedido, o de consideraciones personales debido a cargas físicas, emocionales o económicas generadas a causa de llevar a término el proceso de gestación o por ser el embrión o feto portador de enfermedades genéticas— no tienen justificación moral. Debido a que la única forma de separar el feto del vientre de la madre antes de su viabilidad es destruyéndolo, el derecho del no nacido a su propia vida debe ser considerado por encima del derecho de la madre a su propio cuerpo (50). El no nacido debería —independientemente de su estado de desarrollo— ser sujeto de derechos al igual que lo es el recién nacido o el adulto— y debería de proporcionársele mayor protección dada su mayor debilidad y vulnerabilidad. La magnitud del daño que es provocado al abortar un feto es mayor que cualquier otro daño que pudiera infligirse en el adulto dado que el valor de la vida es mayor en el no nacido por ser privado de su futuro, que incluye su experiencia, proyectos, actividades (51), y dado que es completamente indefenso. De la misma forma que hay leyes que protegen al recién nacido, deberían haber leyes que protegiesen al no nacido (52).

Siguiendo a Rielo, la constitución ontológico-metafísica que justifica la moral reside en la divina presencia constitutiva del acto absoluto en la persona humana, en constraste con la aproximaciones éticas deontológicas y teleológicas (utilitaristas) que expresan la norma moral en términos de acción/medios y las consecuencias. La naturaleza de las exigencias morales que se derivan de un modelo genético de la ética coloca a las acciones y consecuencias en función de la relación genética de complementaridad, es decir, del amor entre las personas. Cristo, presidiendo sobre su modelo ético como el ejemplo a seguir, formuló la norma moral de la siguiente manera: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” (San Juan 13:34); una relación de amor a Dios y al prójimo es, por lo tanto, la condición sine qua non de toda consideración moral genuina. El modelo ético del comportamiento humano está fundado en la relación de amor mutuo entre las personas, que constituyen el sujeto absoluto. A este respecto, la metafísica genética no solamente rechaza el llamado principio de identidad como parte de la ciencia del ser (53), sino también como parte de la ciencia de la conducta humana. La identidad, siendo diametralmente opuesta a cualquier noción de complementaridad, está fundada en una noción egocéntrica del ser, donde la conducta humana se define en términos del interés personal y no como una función de una forma de relación. El amor es el imperativo moral de la conducta humana y por tanto de las relaciones entre seres humanos (54). El egoísmo, identidad práctica, es agenético.

La esencia de la persona humana, como ser en relación con Dios, y por lo tanto con otros seres humanos y con la naturaleza entera, prohíbe cualquier acción que comprometa de alguna forma la propia realización de esta relación. Dado que el aborto compromete la persona del nonacido, no es moralmente permitido. A este respecto, es sorprendente que el aborto sea típicamente presentado como un tema perteneciente solo a la mujer; esto constituye una desviación de la realidad, ya que además de Dios, como sujeto absoluto del origen y destino del ser humano, al menos hay tres personas en juego: el padre, la madre, y el no nacido (55). Teniendo en cuenta la constitución biológica y metafísica desde la fecundación, el cigoto, como persona formada por la presencia constitutiva divina, es una forma sagrada de la vida que debería ser respetada de acuerdo a la dignidad de su carácter ontológico (56). Es el amor al no nacido lo que carece la sociedad de hoy.

Robert Badillo y Eduardo Rodriguez Yunta


Fuente: http://www.arbil.org/arbil120.htm

Anónimo dijo...

¿Como te quedó el ojo Joaco?

Helena dijo...

Espero que esta señora sea en verdad su ama de llaves. Y le haya permitido publicar su foto, con el comentario añadido, porque de lo contrario estaría comentiendo un delito contra la intimidad de las personas. Y eso es algo muy feo, y además de pecado, delito.
Por su bien, deseo que esta buena señora sea ciertamente su empleada y cumpla, como parece, muy bien su cometido.
Saludos padre Fortea, y tenga mucho cuidado, no vaya a ser que con su sentido del humor tan estravagante, caiga en cosas feas, que no le van nada a un cura de su buen nombre y fama.

Vicente dijo...

Armando Hurtado tiene la desfachatez de pontificar de asuntos que caen fuera de su especialidad como lo de de decir que el feto forma parte del cuerpo de la mujer. Muy bien, cuando me duela una muela, llamaré al fontanero.

Vicente dijo...

Helena dijo...

"Espero que esta señora sea en verdad su ama de llaves. Y le haya permitido publicar su foto, con el comentario añadido,"

¿No será familia de Fortea y se ha puesto con ella de acuerdo para publicar la foto con el texto? Creo encontrarlo un aire familiar con el pater.

Vicente dijo...

Fe de erratas.
Donde puse: "Creo encontrarlo un aire familiar con el pater", quise decir: "Creo encontrarle un aire familiar con el pater."

mrswells dijo...

Vicente tienes razon, el feto no forma parte del cuerpo de la mujer. Cualquiera que haya estado embarazada lo siente asi. Se nota claramente el estado del embarazo, porque tienes algo dentro..que no eres tu. En el casop de mis dos hijos yo los senti a los pocos dias de haberme quedado embarazada. Es una sensacion como de tener huespedes dentro...pero no eres tu ni se puede considerar un a parte del cuerpo con la que puedas hacer o deshacer..y tienen vida autonoma, se mueven cuando quieren (aunque estes dormida te despiertan) y tambien puede pasar al reves..
la relacion embarazada-hijo/a, incluso de dias es algo fascinante..Supongo como lo sera el acople del nuevo ama de llaves a la vida familiar del P. Fortea.
No por eso este dispone de la vida de aquella, o viceversa..

Espero que les vaya bien ,

Gustavo dijo...
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Rafael dijo...
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Vicente dijo...

Gustavo y Rafaelillo,
Siempre con los mismos tópicos anticlericales. Mucho jurista y filósofo y lo único que hay en esos textos son cuatro lugares comunes sazonados con mucho bla, bla, bla.

Vicente dijo...

¡Que la capa pluvial destronó al poncho! ¡Menuda tontería!

Vicente dijo...

¡Que el cáliz triunfó sobre el mate cálido y fraternal! Otra chorrada. Además de hablar de dos cosas que no tienen que ver una con la otra.

Vicente dijo...

¿Prohibió la Iglesia el uso del poncho?
¿Condenó la bebida del mate? ¡Estos indigenistas de salón!

Anónimo dijo...

Guerrera de la Luz:

¿Sigues aún de permiso? ¿Pero no estás viendo que Satán está vomitando su basura en este Blog?

¿Por qué será, que todos los demonios vienen a aullar aquí en este Blog?

Los socialistas andaluces se han quedado mudos como peces ante la postura de todas las hermandades contrarias al Aborto, Chaves & Cia no se atreven ya a criticar las declaraciones del Papa, temiendo un enfrentamiento con las cofradías de gran arraigo en Andalucía y en España.

La Ministra Aido, ha hecho la mayor publicidad en contra de su partido al proponer esa horrenda ley de la cultura de la muerte.

Lo que los socialistas creían que les iba a producir votos, les va a reportar todo lo contrario.

Les ha salido el tiro por la culata

Gracias a Benedicto XVI, a Rouco Varela y a los hombres de buena conciencia, estamos asistiendo a la derrota estrepitosa de los criminales.

Anónimo dijo...

Pasados los años algunos hechos devienen interesadamente como "tópicos". Y si no, porque son demasiado evidentes, se pide perdón, con la boca pequeña y sin demasiada publicidad.

Y esto lo hacen TODAS las Instituciones.
Y ajo y agua.

Felicitas dijo...

Lamento que se viertan en este blog católico semejantes insultos proferidos contra nuestro querido Papa Benedicto y contra la Iglesia católica, como lo hace el que cita a tal Rafael y al tal Gustavo.

¿Quizás el dueño del blog debiera hacerse responsable de lo que se publica aquí?


Hablando de otra cosa, quiero dejar constancia que Ferrán, al que ayer desafié por verter comentarios que resultan ofensivos para nosotros los católicos, no me ha contestado, por la amistad que nos une, lo cual le honra.

De todas formas creo que la forma en que enfoqué yo el asunto no fue la acertada, por lo que, habiéndote lastimado, amigo, te pido públicamente perdón.

Seguiremos, tú con tus convicciones en contra de la Iglesia y yo con mi Fe católica, apostólica y romana, pero mi mano permanecerá tendida hacia tí.

Anónimo dijo...

______________________

Obviamente, llamar “ser humano” o “hermanos” a unas simples células es una idea muy discutible. Otra cuestión es que, a medida que se van desarrollando,
se opere una progresiva protección que devendría plena en el momento del nacimiento.

______________________


1º.- Un hombre adulto es (en realidad tiene, porque la persona humana es mucho más que eso, desde la fecundación) un conjunto de 'células simples' (bastantes, pero células, al fin y al cabo). Luego no debemos llamarlo 'ser humano', 'persona'. En consecuencia, según la 'lógica' de los profesionales del exterminio de seres humanos en el aborto, estos seres humanos pueden ser 'abortados' (interrumpido su decurso vital, etc.). Brillante.

2º.- ¿Progesividad? Las racistas y genocidas leyes despenalizadoras del aborto no hablan de progresividad: desde una cierta semana (y no antes, ni progresivamente) el ser humano es declarado sujeto del derecho a la vida (no antes, aunque contradictoriamente el aborto todavía es delito, y puesto que es un simple conjunto de células apersonales, según los nazis abortistas, no se comprende cómo el Derecho protege lo que es un mero tumor. No sabe, no contesta. Y es que esta cosa criminal del aborto está plagada de incoherencias y afirmaciones contrarias a la ciencia, por parte de los abortistas).

3º.- Pero supongamos que fuera 'discutible' que el embrión humano (unas 'simples células', que no células simples) fuera persona humana. Dado que los asesinos del aborto no pueden demostrar que no lo sea, ante la duda convendría abstenerse de cualquier acción lesiva sobre un individuo que podría ser persona (que lo es, desde el punto de vista científico-ontológico, no desde la dolosa ignorancia y analfabetismo de los asesinos abortistas). Sin embargo, ante la duda, los abortistas descuartizan fetos humanos (luego personas) de varios meses de gestación, porque en el fondo personas humanas son aquellos que a ellos les agrada que sean (media una simple cuestión de 'deseabilidad', pues el ser-deseable por la madre convierte en persona a lo que no lo es. Absurdo). Es el nazismo, con un nuevo rostro: el progresismo. El abortismo es un fascismo de la peor calaña: disfrazado de progreso social.

4º.- Y ¿por qué se debería 'operar una progresiva protección a medida que se va desarrollando' (y si este presunto 'jurista', o el otro presunto 'filósofo' supieran realmente Derecho uno, o Filosofía el otro, sabrían que el onto-status de persona no se adquiere por evolución o desarrollo, sino de manera instantánea: nada que no sea persona, y mucho menos interaccionando con sustancias apersonales, como agua, nutrientes y oxígeno (que es lo que el embrión incorpora en su proceso de desarrollo somático (no ontológico), se puede transformar en persona, a no ser que en su dolosa ignorancia, estos presuntos 'intelectuales' defensores del genocidio abortista, consideren que la dignidad de persona está contenida ya en las sustancias inorgánicas abióticas que incorpora el embrión humano, lo cual es un monumental y flagrante imposible)? O es persona o no lo es. Si no lo es, sino que es un 'simple tumor', como neciamente afirman los criminales racistas del aborto, entonces no tienen sentido protecciones (ni progresivas ni regresivas) a lo que es un mero tumor. Y si lo es ¿por qué se le asesina? Sin embargo, en su necedad mitológica, anticientífica, antifilosófica y prejuiciosa, declaran tumor apersonal al embrión, pero lo protegen, a la vez, progresivamente.

5º.- También tendrían que explicar (cosa imposible en unos fanáticos asesinos de seres humanos no nacidos) en qué consiste una 'protección progresiva'. ¿Por qué? Pues porque si estos genocidas abortistas no protegen precisamente lo que antes de cualquier otro derecho debe ser protegido : la vida (dado que sin vida no hay sujeto de derecho) del nasciturus, carece de sentido cualquier protección de un sujeto cuya vida no es protegida (no es preservada, no es garantizada previamente). Esto sería tan absurdo, tan estúpido, como proteger a un niño de que se resfríe, por ejemplo, pero no protegerlo de que muera. Es decir, que para estos fanáticos del abortismo, el concebido no nacido debe (puede) ser protegido 'progresivamente', menos en su derecho a la vida. Pero si no se le protege su propia vida (si se considera que puede ser eliminado), ¿qué sentido tiene protegerle de derechos menores, que no puede ejercer (o ser respetados), sin estar vivo? Pues oiga, la alienada y patológica mente criminal de los defensores del aborto, así razona.

Anónimo dijo...

C?r - Jes?, ¡buenos días!
Como sabes, la semana que viene es la Semana de la Vida.
Una Semana que tendrá un colofón final muy especial. El
domingo 29 de marzo, a las 12 h., celebraremos en Madrid la
Marcha por la Vida y concentraciones por el Derecho a Vivir
de los no nacidos en los Ayuntamientos de hasta 50
ciudades españolas.
Sólo te pedimos tres cosas:

Abre el vídeo-convocatoria
Pásalo
¡Acude!
para ver el vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=uOl1JKlB1pw

Tron dijo...

La Santísima Virgen María viste como un lirio, más sencilla que el Cielo y la Tierra de los que es Modelo de Humildad y Magestad. De todas formas aunque la pobre vistiera como un cardo yo no expondría su imagen en una de las pasarelas del escarnio público.

Anónimo dijo...

Padre Fortea

Virtual, porque no está a mi alcance en el plano real, y me parece que dada la época tampoco me lo aceptaría, le envio una Tarta de Queso ( la hago pocas veces, pero me sale estupenda ) ( le pongo queso manchego, que aunque no lo parezca es el quid que la hace diferente a las demás ) y por encima una leve capa de mermelada de grosellas.

Lo hago porque creo que debo ofrecerle alguna muestra de considerado agradecimiento ( sin guiones ). Por dejarnos bastantes pistas sobre como no irse por los Cerros de Úbeda a lo largo de este Camino que hacemos todos, a mi ese detalle no se me escapa, no sé a los demás de aquí, pero a mi me vale, y si me lo permite, le diré que me vale como ejemplo.


Efectivamente, Dios tiene mucho sentido del humor, y Vd. también. Lo que es de agradecer.
( marypaz )

Margalida dijo...

¡Un aplauso para la ganadora...! ha elgido bien, ya quedan pocas de amas así.

Me ha recordado a un programa que vi de unas mujeres que rezaban por las ánimas del purgatorio. Era en un pueblo de la península Española.
Eran unas 3 mujeres entradas en años ya. Un gran aplauso también para estas mujeres y si ya fueron con sus antepasados también un aplauso muy grande por esta labor tan sacrificada.

FELICIDADES a todas estas personas buenas.

Guerrera de la LUZ dijo...

Ya están borradas todas las blasfemias, insultos y ataques contra nuestro Santo Padre y contra la humanidad: como por ejemplo llamar "atajo de células" al embrioncito humano o la herejía científica de decir que es "parte del cuerpo de la madre".

No se han enterado de que ese debate ya está cerrado. Ignorantes.

Guerrera de la LUZ dijo...

Iluminado por favor no seas tan exigente cariño, que si no se borra algo inmediatamente es porque no estoy delante del pc en ese momento...
Paciencia por favor.

Un beso.

Guerrera de la LUZ dijo...

Yo los insultos contra este Papa no los pienso consentir.

VIVA BENEDICTO XVI

Mira que a Juan Pablo II le quería con locura, pues a Benedicto le quiero MAS TODAVÍA.

Es un amor de Papa y un intelectual de una talla que no se puede medir. Es un maestro.

Los ignorantes siempre quedándose en la superficie y ni se molestan en leer en profundidad ni en informarse de nada porque claro, eso equivaldría a que tienen que cambiar y eso es incómodo.

Anónimo dijo...

Entradas como esta son las que demuestran en parte que los sacerdotes tienen demasiado tiempo libre..

Anónimo dijo...

Entradas como esta son las que demuestran en parte que los sacerdotes tienen demasiado tiempo libre..

LOS CIENTÍFICOS dijo...

Un millar de reconocidos intelectuales respaldan la denominada 'Declaración de Madrid', un manifiesto en el que los firmantes aportan "razones científicas y no ideológicas" para defender el derecho a la vida del ser humano desde el momento de la fecundación.

Científicos, biólogos, juristas, psiquiatras, pediatras, ginecólogos, filósofos, doctores, catedráticos y profesores universitarios han rubricado este documento, presentado ante la inminente aprobación por parte del Gobierno de una Ley que permitirá el aborto libre durante, al menos, las primeras 14 semanas de gestación.

Todos ellos se han posicionado en contra de las conclusiones de la subcomisión parlamentaria creada para modificar la legislación vigente así como de las propuestas del Comité de Expertos convocados por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en donde, aseguran, no se ha consultado a nadie de la elite científica que defienda el derecho a la vida desde el seno materno.

La doctora Mónica López Barahona, biomédica y consultora de Bioética de Naciones Unidas, ha recalcado que el embrión unicelular, en estado de cigoto, "es vida humana" y, por lo tanto, "es objeto de los mismos derechos que cualquier otro individuo de la especie".

"Por eso -ha proseguido-, entrar en una terminología de plazos no es aceptable, porque uno no pertenece más o menos a la especie humana según el número de células que tenga o según los kilos que pese".

En el manifiesto se argumenta que existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación, porque los "conocimientos más actuales así lo demuestran".

En esta línea, Nicolás Jouve, catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares, ha explicado que esta disciplina señala que la concepción es el momento en que se constituye "la identidad genética singular" de cada persona.

"La biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad", ha relatado.

Por esta razón, los científicos -entre los que figuran más de 200 miembros de las Reales Academias- hacen hincapié en que "un aborto no es sólo la interrupción voluntaria del embarazo, sino un acto simple y cruel de la interrupción de una vida humana"

"El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma", agregan.

Entre las conclusiones de la Subcomisión del Congreso, condenan el otorgar a las menores de edad -mayores de 16 años- la posibilidad de poner fin a su embarazo sin consentimiento paterno.

José Andrés Gallego, del Centro de Estudios Históricos del CSIC, ha afirmado que obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una "irresponsabilidad" y una "forma clara de violencia contra la mujer".

En el 'Manifiesto de Madrid' se demanda información clara para que las mujeres puedan adoptar "libremente su decisión", tanto del procedimiento como de las consecuencias que esta intervención tendrá para ellas, sin omitir el cuadro psicopatológico conocido como "síndrome postaborto".

Los firmantes subrayan que el aborto es un drama con dos víctimas: "una muere y la otra sobrevive, y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable".

También solicitan, en defensa de los médicos que se oponen a destruir vidas, "la libertad de objeción de conciencia en esta materia, puesto que no se puede obligar a nadie a actuar en contra de ella".

Los expertos, entre ellos César Nombela, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense, creen que disminuir el número de abortos pasa por establecer nuevas medidas de apoyo a las mujeres, para que puedan continuar con su embarazo, así como por facilitar la adopción.

Rompiendo el silencio dijo...

-En el libro desmenuza el aborto desde todas las perspectivas y denuncia cómo la corrección política acalla sus trágicas consecuencias.

-He intentado buscar la realidad que tenemos en la calle y que no se conoce, porque no se informa de ello. Reflejo lo que ocurre y lo que vivimos día a día los que nos dedicamos a trabajar en esto. En suma, el dolor que hay detrás de cada aborto y la posterior condena al silencio de la mujer que lo sufre.

-Y libra la batalla del lenguaje, tan importante.

-¡Es fundamental, sí!

-Porque decir «IVE» parece hasta menos gravoso que el IVA.

-Lo de IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) es una trampa y una mentira. Porque ni es interrupción, sino supresión, ni es voluntaria, pues no es verdad que la mujer vaya a abortar porque quiere. En casi todos los casos hay un condicionante que la aboca al aborto.

-Desmonte ese eufemismo.

-¡IVE es «Interrupción Violenta del Embarazo»! Me lo ponen tan a tiro...

-¿Más falacias semánticas?

-«Embarazo no deseado». En esos términos la sociedad asume que es algo no querido, que va a provocar infelicidad para que la mujer se diga «cómo voy a tener un hijo que va a sufrir, para eso lo mato antes». Por eso yo lo llamo «embarazo imprevisto». Lo normal es que un embarazo provoque felicidad en la mujer. Emborronada quizá por las circunstancias y el entorno, pero no por el embarazo en sí.

-Compareció ante la subcomisión parlamentaria para la reforma de la ley. ¿Fue ese foro un paripé?

-La subcomisión se creó como coartada para que no se acusara al Gobierno de no buscar el consenso. Y me pareció fatal que las comparecencias se hicieran a puerta cerrada porque la sociedad española tenía derecho a escuchar no sólo a los que defendemos la vida, sino sobre todo y muy especialmente a quienes están a favor de la cultura de la muerte, para que la gente sepa por qué se va a cambiar la legislación y a quién se favorecerá. Ahí el gerente de la clínica Dator declaró tan tranquilo que incumplía la ley en el caso de las menores de edad. ¡Y de eso viene lo de pretender que a partir de 16 años no se precise el permiso de los padres para abortar!

-Desde la invocación a la sagrada libertad de la mujer.

-El pretexto de la libertad de la mujer esconde un machismo soterrado. Vivimos en la época más machista de toda la historia, porque los hombres no han cambiado, son los de siempre. Las que hemos cambiado hemos sido nosotras, en favor supuestamente de nuestra liberación. ¡Vaya igualdad! Ellos hoy se frotan las manos porque si surge un embarazo imprevisto lo tiene que asumir solita la mujer. ¡Como es «libre»!

-En «Rompiendo el silencio» relata cómo una joven llamada Marta, después de abortar, puso le nombre a su niño no nacido.

-El síndrome pos-aborto no sólo es el sufrimiento que provoca participar en la muerte de tu hijo. Luego, hay que pasar por un duelo, porque las mujeres no nos embarazamos de lechugas, sino de hijos, pero quienes hemos abortado no tenemos en qué personalizar ese duelo. Yo estuve más de diez años dando la espalda a esa realidad, hasta que Marta me ayudó. Estábamos charlando en una cafetería, y cuando me contó que a su hijo muerto le había puesto el nombre de Ricardo, decidí que yo a mi niña la llamaría Julia.

Juan M. C. dijo...

Besó María el cuerpo de Jesús, perfumado con fragancia de nardo (Jn 12,3). Se reclinó Juan con intimidad sobre el pecho de Jesús, inquiriendo un secreto
(Jn13,25). Traicionó Judas al Maestro, besándolo con insistencia ambiguamente (Mc 14,45).

Si ocurriera hoy levantaba ampollas: se escandalizarían las mentes inquisidoras, por el tacto y contacto con María; pondrían el grito en el cielo las almas
timoratas, por la familiaridad con Juan; protestarían las miradas furibundas de ortodoxia, profiriendo insultos y excomuniones contra Judas con pasaporte
a los infiernos.

Pero Jesús, compasión por antonomasia y amor sin fronteras, corresponde con creces a las tres muestras de afecto, superándolas inmensamente con el suyo.
Porque Jesús besa con el beso del Espíritu: “Como el Abba es uno conmigo en un beso, yo me uniré con vosotros y vosotras y así aprenderéis a besaros más
y mejor”...

Las traducciones literales fundamentalistas no ayudan a captar estos matices. Por muy buena pluma que tenga Lucas para revivir la escena, chocarán sus metáforas
leídas fuera de contexto: “regar los pies de Jesús con llanto, besarlos incesantemente, dar masaje a su cabeza con ungüento tónico, servirse como toalla
de los propios cabellos”... son metáforas demasiado audaces. Diríase que más propias de un blog picante que de una homilía...

Pero hace ya décadas que nos enseñó el profesor Nida a buscar equivalentes culturales, en vez de traducir al pie de la letra. En versión actualizada, el
texto podría decir: “Una chica especializada en alternar con los clientes del bar iba pasando las copas, dudó si ofrecer una a Jesús -el Maestro te mira
de un modo que lo adivina todo y da reparo-, pero Jesús se adelantó a tomar una de la bandeja y la invitó a sentarse, tenía ganas de conversación, a medida
que pasaba el rato afloraron lágrimas en los ojos de quien se sentía acogida por la mirada que ni desprecia juzgando ni acapara dominando o poseyendo,
sino acoge profundamente con ternura... Y dijo Jesús a los que estaban viéndolo desde la barra: ¡De cuantas cargas se está librando esta mujer, cuando
tanto lo agradece!”.

La versión en contexto japonés podría ser así: “Se acercó ella a servirle a Jesús un té y rozó se túnica con la manga de su kimono con aire de flirteo,
pero quedó desconcertada por la mirada de Jesús, que no la recriminaba como el fariseo, ni la deseaba al estilo de quienes pasaron ayer la noche con ella,
sino simplemente la acogía con cariño.”

En las tres escenas bíblicas citadas parece, a primera vista, que Jesús corresponde a expresiones de afecto de diversa índole. En realidad, es Él quien
lleva la iniciativa de besar primero con su mirada de acogida honda.

Es muy significativo que sirvan estos tres besos de obertura en la sinfonía de la Pasión. El testamento de quien dio la vida por quienes amaba no es un
encargo y carga de reprimir el amor, sino una llamada a amar más y mejor, a besar más y mejor como Él besó. Que el Vía crucis de Pasión y el Via Lucis
de Resurrección sean un camino en este difícil aprendizaje, sobre todo en el interior de las iglesias.

No sé qué prédicas se escucharan en los quinarios y novenas de las diversas cofradías de Semana Santa. ¿Caeremos en la tentación de usar los misterios de
la Pasión para moralizar, condenar, juzgar, hacer campañas puritanas inoportunas, excomulgar y anatematizar? ¿O descubriremos el mensaje central del Jueves
Santo: “Que os reconozcan al ver que os amáis como hermanos y hermanas, en vez de arañaros y morderos mutuamente con odio eclesiástico, envidia clerical
y violencia pseudoreligiosa”?


Juan Masiá Clavel S.J.

Anónimo dijo...
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Guerrera de la LUZ dijo...

Las blasfemias de la secta FIdA, a su casita, que está aqui al lado. El que quiera compartirlas, que les visite a ellos.

Esta es la casa de un sacerdote católico y de los hijos de la Santa Madre Iglesia.

Manolo dijo...

Lazos blancos contra condones

Los jóvenes se han perdido una de las etapas más espirituales de España, esa postguerra en la que apenas había para comer, devastada por las consecuencias
de una guerra provocada por generales y obispos golpistas que lo hicieron por nuestro bien (“con el fin de dar a España un régimen de justicia, paz, orden
y armonía para todos los españoles”, como dice el libro de un militar, presentado ayer por Carlos Fabra, en Castellón), pero en la que sabías que pertenecías
al pueblo elegido por dios sabe qué dios. Si eras bueno te daban de comer hostias. Y si eras malo, también.

El paroxismo espiritual llegaba puntualmente en cada Semana Santa. Aquello sí que era una juerga colectiva, y no esto de aprovechar el tiempo de ocio para
abarrotar las playas, con las tetas al aire, con lo que eso escandaliza a dios, que nunca nos ha visto desnudos. El sentimiento de pena entre la población
era tan profundo que las radios sólo ponían música fúnebre para que no nos distrajésemos en nuestra meditación sobre la pasión de Cristo.

Recuerdo que a un grupo de amigos nos llamó la atención un guardia municipal por ir silbando por la calle en momentos de tanto recogimiento. En lugar de
irnos de copas, visitábamos las siete iglesias preceptivas para ganar una indulgencia plenaria (creo), después de haber depositado el correspondiente óbolo
en el cepillo para mantener al cura y a su mantenida.

De aquella juerga, en la que cantábamos en procesión “perdona a tu pueblo, Señor, perdona a tu pueblo, perdónalo, Señor; no estés eternamente enojado, no
estés eternamente enojado, perdónalo, Señor” (lo cual ya de por sí se merecería un análisis más detenido del estado de terror en el que vivíamos), apenas
quedan, como decorado para la industria turística, las imágenes procesionales cubiertas impúdicamente de oro y plata, conservadas celosamente por las cofradías.
Al parecer, algunos cofrades, siguiendo la consigna de la Iglesia perseguida (y no persecutora, como la de antes) van a repartir y colocarse en las solapas
un lazo blanco, como protesta por la ley del aborto que era buena con los gobiernos del PP, mientras bailan graciosamente a sus santos y virgencitas para
que dios sepa distinguir a los suyos desde la distancia.

Como bien habría dicho Ratzinger en África, donde estén los lazos blancos que se quiten los condones.

Anónimo dijo...

una guerra provocada por generales y obispos golpistas que lo hicieron por nuestro bien (“con el fin de dar a España un régimen de justicia, paz, orden
y armonía para todos los españoles”, como dice el libro de un militar, presentado ayer por Carlos Fabra, en Castellón),


Sinceramente, no sé si usted es ignorante por vocación o por enfermedad.

1º.- La Guerra Civil española (esa guerra, y la anterior II República criminal, en la que fueron exterminados, en un cruelísimo genocidio, casi 7.000 religiosos, religiosas, presbíteros, obispos, y varias decenas de fieles católicos laicos por el terrible delito de ser católicos, de llevar un crucifijo, de ir a misa, de tener una vida piadosa o de vestir 'sospechosamente') comenzó en la Revolución de Asturias del 34, con el PSOE a su cabeza (ese sí, golpista y asesino hasta el tuétano). Y, como usted comprenderá, media España no iba a dejar ser exterminada por una bolchevizada otra media, así que no hubo más remedio que, o sucumbir a los campos de exterminio y checas de la escoria blasfema asesina anticatólica, o rebelarse contra estos criminales contra la Humanidad autodenominados 'rojos'. Afortunadamente, ocurrió lo segundo, y gracias a este levantamiento, sólo un tercio de la Iglesia de España fue exterminada, porque los deseos de los asesinos frentepopulistas era exterminarla toda. Por lo tanto, la memez que usted dice es como si acusa a los aliados en la II GM, de golpistas, por liberar a la Alemania nazi,e impedir que se matasen más judíos. Aquí en España (en un sangriento preludio) los judíos fueron los católicos, y los nazis, los comunistas prosoviéticos, ávidos de torturar y masacrar inocentes sacerdotes, monjas, monjes y obispos.

2º.- ¿Cómo tiene usted la poca verguenza de entrar a un foro católico a vomitar su basura anticlerical y ofensiva contra los sentimientos religiosos de los católicos que, de manera natural (no así usted), aquí intervienen? Pues con una cara más dura que el pedernal.

3.- ¡Qué obsesión tienen estos abortistas anticlericales en falsificar la Historia, sin haber pedido perdón a la Iglesia, por sus repugnantes crímenes genocidas contra los católicos, que incluso justifican! Es de psiquiatra.

Anónimo dijo...

Y para que ustedes se den cuenta de cómo esta canalla racista y xenófoba anticlerical manipula la Historia a su conveniencia, intentando presentar a los carniceros verdugos frentepopulistas, de víctimas, en el colmo de la mentira y la falsificación históricas, aquí les presento un elocuentísimo relato sobre el martitio de un sacerdote católico, por estos degenerados 'libertarios de mesa camilla y tiro fácil al cuello del inocente sacerdote'.


Yo era muy joven. Siendo ya sacerdote, me enviaron a un pueblo de la provincia de Castellón. A los 15 meses de estar en aquel pueblo, Zucaina, vino la guerra.
Yo me enteraba de las noticias y escondí todas las imágenes de la parroquia en casas particulares, en pajares. Salía de mi casa, pero iba a la iglesia sin tocar la campana: habían matado a muchos curas de los pueblos. Un día vinieron a matarme, una cuadrilla que iba matando de pueblo en pueblo. Cuando llegaron a Zucaina, encontraron a unos chiquitos, jugando en la plaza, y les preguntaron: ¿Habéis visto al cura?; les dijeron que no sabían. Y se fueron a un bar pensando que ya no estaba el cura. El señor del bar se enfadó con ellos: ¿Por qué tenéis que matar al cura? Si este cura es muy buena persona. Dijeron: ¡Basta que sea un cura para que lo matemos! Y se fueron.

Me enviaron un recado para que supiera lo que había ocurrido, y me preparé esa noche para esconderme en una masía, que estaba a más de una hora y media del pueblo, andando. El dueño de la masía era el tío Bernabé, un señor mayor. Estaba amaneciendo cuando llegué. Y, le dije al tío Bernabé: Ya sabe a lo que vengo, a esconderme. Y él me contestó: Es un compromiso muy grande tenerle aquí, nos pueden matar a todos. Le dije: Mire, tío Bernabé, yo no le he dicho a nadie que venía aquí. Así que, si ustedes no dicen nada a nadie, no pasará nada. Ya estaba amaneciendo el día. Entonces, la mujer, al escucharnos, llamó a su marido desde la cama: Bernabé, Bernabé, ¿quién es? Dijo él: El cura. Preguntó la mujer: ¿El cura? Pero si los han matado a todos. ¿Qué quería el cura? Respondió el tío Bernabé: Que le tengamos aquí escondido hasta que pase todo esto. Le he dicho que puede quedarse siete u ocho días, pero nada más, porque es un compromiso muy grande. Y dijo ella: ¡Nada de eso, no unos días, sino todo el tiempo que haga falta! Y como en las casas mandan las mujeres más que el marido, me acogieron.

Nadie sabía que estaba allí, pero, como pensaban meter dos compañías de soldados en aquella masía, me marché por las montañas, camino de Valencia. Y al pasar cerca de Segorbe, me cogió una pareja de soldados. Iban buscando a un preso que se había escapado. Y me preguntaron: ¿Dónde va usted? Dije: A Valencia. Y enseguida pensaron mal de mí. ¡Dinos la verdad! ¿Quién eres? Entonces, dije que era sacerdote. Me cogieron de los brazos, me registraron y encontraron el breviario. Uno de ellos me pegó un culatazo en la cara, me rompió la nariz y me dejó el ojo izquierdo sin vista durante tres meses. Caí en tierra. Me pegaban y me hacían levantarme, hasta que ya no pude. Y, entonces, uno de ellos me dio un tiro en la cabeza. La bala me entró por debajo del ojo izquierdo, me atravesó el paladar, la lengua, el cuello y quedó alojada en el pulmón. El otro le dijo que me volviera a dar otro tiro, porque estaba vivo, pero ya no me lo dio. Me echaron a un barranquito cerca de la carretera. Yo oía cómo se iban, riéndose de cómo yo rezaba a la Virgen.
Cuando se perdieron sus voces, intenté subir a la carretera y, al ponerme de pie, me caí. Estaba muy grave. Me dije: Es preciso subir a la carretera. Subí a gatas, cogiéndome a la hierba, poquito a poco, y, por fin, llegué a la carretera. Enseguida se formó un charco de sangre. La gente pasaba de largo y, por fin, pasó un autobús. Eran las doce de la noche. Como la carretera era algo estrecha y el autobús era ancho, pararon y bajaron. Les dije que era sacerdote y que me habían martirizado. No sabían qué hacer; por fin, me cargaron al autobús y me llevaron hacia Castellón para dejarme en un hospital. Estaba muy herido. Y al pasar por Náquera, a la una de la mañana, estaban los dos matones sentados en la carretera; pararon el autobús y hablaron con el chófer. Yo iba en los asientos de los pasajeros, muriéndome: ¿Dónde vas ahora?, preguntaron al chófer. Voy al hospital, a llevar a un herido que he recogido allí arriba. Un sacerdote. Ellos gritaron: ¡Es el sacerdote que nosotros hemos matado! ¿Aún vive? Hay que acabar con él. Pero, por fin, el chófer se impuso, los dos matones se quedaron allí, y me llevó a Castellón. Enseguida me recibieron en el hospital.

Cuando terminó la guerra, juzgaron a esos dos matones y los condenaron a muerte. Y, estando ya en Zucaina, vinieron a verme el padre de uno y la madre del otro, y se arrodillaron en cruz delante de mí, diciéndome: Padrecito, tenga compasión de nuestros hijos, que están en la cárcel y los van a matar por lo que le hicieron a usted. Enseguida, cogí un papel y escribí al juez, diciéndole que yo estaba bien y que quería que les quitaran la pena de muerte. Y, al ver el documento con mi firma, les conmutaron la pena. No sé si aún vivirán, ha pasado mucho tiempo. Estoy muy agradecido a Jesús porque me salvó la vida. Ahora, me llaman el muerto resucitado.





Y eso, damas y caballeros, que esta gentuza asesina decía defender la 'libertad' y la 'democracia' (popular, por supuesto, la que exterminó a 100.000.000 de inocentes en los campos de exterminio del comunismo). ¡Asesinos!

Anónimo dijo...

Errata.

El texto:


La Guerra Civil española (esa guerra, y la anterior II República criminal, en la que fueron exterminados, en un cruelísimo genocidio, casi 7.000 religiosos, religiosas, presbíteros, obispos, y varias decenas de fieles católicos laicos por el terrible delito de ser católicos

Debe quedar redactado así:


La Guerra Civil española (esa guerra, y la anterior II República criminal, en la que fueron exterminados, en un cruelísimo genocidio, casi 7.000 religiosos, religiosas, presbíteros, obispos, y varias decenas de miles de fieles católicos laicos por el terrible delito de ser católicos

Anónimo dijo...

Para anónimo 20:06,impresionante relato, deberia colgarlo por más blogs.En cuanto al Padre Fortea hay que ver la humanidad que gasta,con el paro que hay y que ya a los mayores de 40 no nos quieren fijaros en él.Ignacio Alvear.

Anónimo dijo...

Y para víctimas de la LOGSE, necios iletrados anticlericales y otras especies de alienados históricos, que deseen un documento veraz y objetivo sobre la más vesánicamente criminal persecución anticatólica en la Historia (después de las romanas), este texto:

A. Montero Moreno: Historia de la persecución religiosa en España, 1936-1939. Ed. BAC.

Alison dijo...

Que malo es, como se ríe de la pobre gente sencilla, jooo, eso si que no lo haría yo, reirme así de las personas humildes....
en fin cada uno es como es, y entiende las cosas a su manera.

Anónimo dijo...

Anónimo.Además en el blog del padre Fortea que por ser sacerdote y por ser de Barbastro,lugar de horrorosos asesinatos, se sentirá entristecido. I.A

Leonidas dijo...

Hola a todos:

Veo que los idiotas están mas activos que de costumbre y le están dando mucho trabajo a la guerrera. Y luego se cansa.

Que sepáis que el aborto es crimen horrendo y que su castigo son las llamas del infierno.

A ver cuando inventan la vacuna contra la estupidez, para hacer una campaña masiva.

El Iluminado dijo...

Para Juan Masiá Clavel:

Todo lo que sea criticar a las leyes de la cultura de la muerte, como así lo hacen las benditas cofradías, es para tí utilizar la religión para hacer política, y todo lo que sea legislar a favor del aborto, es para tí un avance a favor de la mujer.

Y aquí están las dos varas de medir de los "progresistas" que no soportan el Papa actual porqué no está de acuerdo con su visión de la vida, y querían un Papa estilo Cardenal Martini S.I.

Martini, que está de acuerdo con la cultura de la muerte y con la visión del "dios caramelo", un dios comprensivo, que acepta el aborto para aliviar a las pobres mujeres de su "esclavitud de la vida".

Un dios que comprende perfectamente que esas mujeres no puedan dar a sus hijos en adopción en vez de abortar, porque las pobreticas, al saber que su hijo está vivo, les podría causar un tremendo dolor, y una profunda depresión, y por eso, comprende que lo mejor para ellas es el aborto, que no es tal crímen, porque en ninguna parte de la biblia se dice cuando el feto es un ser humano.

Por favor, querido gran Catedrático en Bioética, de la Universidad de Kobe, quédate en Japón con tu desengaño, y tu terrible frustación por no haber visto al Cardenal Martini S.I. nombrado Papa, y trágate a Benedicto XVI, y al Cardenal Rouco Varela, los cuales condenan tu visión progresista y horrenda de la cultura de la muerte.

Y olvídate de tu voto de obediencia al Papa, porqué Benedicto XVI se ha apartado completamente de las enseñanzas del "jesus-dios" caramelo, cuyo abanderado es el Cardenal Martini S.I. y tú su discípulo más incondicional.

Bendito sea Dios por habernos dado un Papa como Benedicto XVI, y un Presidente de la Conferencia Episcopal como el Cardenal Rouco Varela, que Dios guarde muchos años, para el bien de su Santa Iglesia

Anónimo dijo...

El bueno era Guerra Campos.

Anónimo dijo...

Quiá! El bueno era el señor Obispo de Osma.

Guerrera de la LUZ dijo...

Hällo Leonidaaaaaaaaaaaaaaas¡

Guerrera de la LUZ dijo...

Iluminadooooooooooooooooooooo¡¡¡



Que te llevo mandando besos en tres posts y no me haces ni caso, sólo para regañarme snif.. :(

Anónimo dijo...

Como ya hay una ama de llaves que se ocupa de la limpieza del blog, yo, de ahora en adelante, tengo las manos libres para dejar bien claro que, a pesar de ser sencilla, no estoy muerta...osea, que tengo voz, aunque no tengo ningún título de experta en bioética, ni soy de ninguna cofradía, si pertenezco a la Iglesia Católica desde la base y este es un blog católico. Como tal, creo que tengo un sitio aquí.

El aborto es una práctica que está legislada. Está autorizado legalmente. Y también, si no cumple los supuestos que contempla la Ley está penalizado. Ahora se trata de legislar a favor de la no penalización en ningún caso. Estamos en un pais aconfesional y la Campaña de la Iglesia en contra de la ampliación de la ley del aborto es vista como una injerencia inadmisible en un Estado de Derecho como es el nuestro.

Yo creo que hay algo que es muy preocupante, y es el hecho de que este tema se plantea como una 'guerra' a dos bandas. De un lado el Gobierno y de otro, la Iglesia Católica. Los dos dicen defender a la mujer. La Iglesia es el único de los 'bandos' que amplía su abanico al incluir en su defensa al VERDADERO protagonista de este litigio. Unos, lo obvian, no les consta como ente a considerar, no tiene carisma, no tiene 'peso', es 'sólo' 'el problema' a resolver. No es por tanto parte contratante ( si se me permite el término grouchesco ) ....

Para el otro 'bando' es el principal protagonista, en detrimento del papel principal que 'los otros' le conceden a la 'posible madre'. Esta, aquí, en el bando de la Iglesia, aparece como LA MALA ( se quiera o no esa es la apariencia ) eso, de entrada ya MARCA el debate en contra de la Iglesia. Y entonces es cuando entra en escena todo el grueso de la artillería sociata, que, habilmente manipula a la sociedad que ya viene siendo 'tratada' desde los medios con eficaces resultados.

Sólo hay que ver alguna serie de televisión para darse cuenta hasta donde, con el dudoso sentido del humor por el medio, se aprovecha para 'catalogar' a las mujeres en papeles que van desde la madre y esposa marimandona, la hija rebelde y pasota, la vecinita provocadora y libertaria, la médico neurasténica, la secretaria chiflada, la abuela drogata ( de valiums ) etc etc. Hay un lobby rosa que se encarga de eso, pero bueno, eso sería irme de romería a otro lugar, y ahora no toca. Todo esto parece que a las mujeres les parece de 'perlas' ninguna protesta, sólo si sale alguna haciendo de beata, o de 'antigua' les sirve para sonreir y alegrarse de ver 'cuanto hemos progresado'.

Y así las cosas el caldo de cultivo para propiciar un mundo más justo e igualitario con el hombre está perfectamente condimentado para que las mujeres se vean reflejadas en esas 'heroinas' de la tele, de la vida real, las que salen en las bonitas 'revistas' para jóvenes, donde se les brindan consejos que pondrían colorada a esa Nacy Vicius que mencionan aquí ( que no sé quien es, pero que por el nombre me lo imagino ) en fin, que le vamos a hacer, la mayoría de la poblacion opina a favor de la ampliación de la ley, y la Iglesia está sola, y además cuenta con quintacolumnistas que .... bueno. La cosa pinta fea para el bando de los católicos y católicas que se toman en serio su fe.

Añadiría que pinta fea para todas las mujeres, sean o no católicas, porque está demostrado que en la mayoría de casos y en mujeres adultas el sentimiento de culpa pasa su factura tarde o temprano. Lo peor son las adolescentes, las de la pildora del día después, y me atrevería a decir las que son abastecidas por su propia madre para evitar embarazos.

El problema tiene las mismas connotaciones que el del Sida y los preservativos. Es lo mismo. Se plantea como un problema social y es moral.

La sociedad está enferma, y la Iglesia está contra las cuerdas. Cuando el Mal sea irreversible, cuando se haya destruido la familia se destruirá esta sociedad que conocemos. Supongo que para entonces, como en Sodoma, queden algunos justos. Hasta entonces hay que luchar con todas las armas a favor de la Iglesia Católica, es decir, a favor de la VERDAD y en contra de la manipulación venga de donde venga.
( marypaz )

Guerrera de la LUZ dijo...

"[...]a pesar de ser sencilla,[...]"




Qué?? JUAS¡
Valgame Dios... aqui cada cual se atribuye sus propias virtudes.

Si hija sí, tú eres MUY sencillita Marypaz, todos te definiríamos asi sin dudarlo vamos.

El Iluminado dijo...

Guerrera de la Luz:

Que el Señor todopoderoso y rico en Misericordia (su Divino Hijo) te bendiga y te mantenga firme en tu Fe hasta la muerte.

Tu presencia aquí, nos hace sentirnos seguros de los ataques de los eternos enemigos nuestros, que lo son también de la Santa Iglesia y por tanto de Dios.

Un abrazo con cariño

MonjaGuerrillera dijo...

Ahora las hacen estudiar en Cambridge? O ya van solas por propia voluntad?